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De Camilla a Sophie: todas las mujeres de la corte de Carlos III

El nuevo monarca quiere reducir considerablemente el tamaño de la familia real. Pero aun así, aparte de Camilla, la era carolina se apoyará en importantes pilares femeninos

Mundo El Confidencial 18 de septiembre de 2022
La reina consorte Camilla junto a Kate, la princesa de Gales. (Reuters)
La reina consorte Camilla junto a Kate, la princesa de Gales. (Reuters)

Carlos III ha expresado su deseo de simplificar la Monarquía reduciendo considerablemente el núcleo duro. En los actos que conmemoraron los 70 años de reinado de Isabel II el pasado mes de junio, solo estuvieron en el emblemático balcón del Palacio de Buckingham Carlos, Camilla, Guillermo y Kate, con sus tres hijos. Toda una declaración de intenciones.

Se da por hecho que el hermano de Carlos III, el príncipe Andrés —al que en enero despojaron ya de todos los honores militares y el tratamiento de Su Alteza Real por el escándalo de abusos sexuales a una menor que él niega— no tendrá ninguna oportunidad de salir de su ostracismo. Tampoco es que existiera nunca ninguna química especial entre ellos.

Aunque lo que más le dolerá a Andrés —que lo que sí mantiene es el título de Duque de York— es que sus hijas, Beatriz y Eugenia, por las que siempre ha luchado para que tengan un protagonismo en los actos oficiales, queden también apartadas de la agenda. Sin el amparo de Isabel II, Andrés, del que siempre se dijo que era su hijo favorito, no tiene ya ningún apoyo dentro de 'La Firma'.

Por su parte, el propio hijo menor del monarca, el príncipe Enrique, también será apartado por completo. Más aún de lo que ya está desde el sonado 'Megxit'. Es más, los dos hijos que tiene junto a Meghan, solo serán príncipes, pero no tendrán tratamiento de Alteza Real, algo que ha indignado sobremanera a la pareja.

Con todo, la era carolina, se apoyará en importantes pilares. Y todos ellos son femeninos. Estas son las mujeres en la nueva corte de Carlos III.

Camilla, reina consorte

En su primer discurso a la nación como monarca, Carlos III habló con cariño de "mi querida esposa". Y no fue una mención simbólica a la que ahora se convierte en reina consorte, sino un reconocimiento como apoyo clave a lo largo de toda una vida. Camilla es para Carlos, lo que el duque de Edimburgo fue para Isabel II. Es ella quien siempre le dio confianza, lo anima cuando está abatido y lo hace reír.

La reina consorte Camilla junto a Kate, la princesa de Gales. (Reuters)Carlos III y Camilla Parker. (Reuters)

Cuando la hija del comandante Bruce Shand entró oficialmente a 'La Firma' con su boda con el entonces heredero, tenía ya 58 años. En otras palabras, ha estado gran parte de su vida en el mundo real donde habitan el resto de los mortales, por lo que puede proporcionar al jefe de Estado una perspectiva distinta de las cosas.

 Como dicen los actores de Hollywood, es más fácil permanecer normal cuando te acercas a los delirios de la vida de una celebridad en edad adulta que cuando eres un bebé, como Carlos, o una adolescente, como le pasó a Diana. Lady Di infundió al clan Windsor hermosos genes. Pero Camilla trajo consigo una herencia genética de salud emocional. Y con el tiempo se fue ganando el respeto del pueblo.

La princesa Ana, la hermana

La única hija que tuvo Isabel II fue la encargada de acompañar el féretro de la soberana desde Balmoral a Edimburgo. También fue ella quien estuvo junto al ataúd de la reina cuando viajó en un avión de la Royal Air Force desde Escocia hasta Londres. Esto no solo demuestra la estrecha relación que había entre madre e hija, sino que adelanta también el importante papel que la princesa Ana tendrá ahora en el reinado de Carlos III.

Su dedicación a la Corona es incuestionable. Con 72 años, la hermana del monarca es representante de más de 300 organizaciones benéficas y se ha forjado una reputación como su integrante más trabajadora. El año pasado, llegó a protagonizar 387 compromisos oficiales, dos más que su hermano mayor. Pero es también el estrecho vínculo personal que le une al nuevo jefe de Estado lo que la convertirá en una de las figuras más importantes de la nueva era carolina. La Princesa, que es menos de dos años menor que el actual rey, creció con él, a diferencia de sus hermanos Andrés y Eduardo, que son más de una década menores. Su relación es de respeto mutuo y también de mucho humor.

Carlos III y Ana del Reino Unido. (Reuters)Carlos III y Ana del Reino Unido. (Reuters)

En teoría, Carlos III podría degradar el estatus de su hermana como Princesa Real para centrarse en la línea directa de sucesión, en la que Guillermo y su esposa Catalina tienen ahora todo el protagonismo. Al fin y al cabo, el título de Princesa Real está tradicionalmente reservado para la hija mayor del monarca. Pero desde el Palacio de Buckingham ya se ha confirmado que el título se le otorgó de por vida. La princesa Ana es la séptima mujer en recibirlo. La primera fue la princesa María, la hija del rey Carlos I, en 1642.

La princesa Kate, la nuera

La relación entre Carlos III y su nuera siempre ha sido excepcional. La mujer del príncipe Guillermo, heredero al trono, se convierte ahora en la nueva princesa de Gales, un título que no se utilizaba desde la muerte de Diana, en 1997.

Cuando Camilla se casó con Carlos no adquirió nunca el título. Prefirió quedarse con el título de duquesa de Cournualles. Los expertos ensalzaron ese gesto como signo de inteligencia. Por lo que a Kate no solo le cae ahora el peso de ser la mujer del heredero, sino también un título que siempre estuvo asociado a la amada e idealizada Lady Di. Kate ya ha dicho que tiene la intención de "crear un nuevo camino".

La familia real durante el funeral de Isabel II. (Reuters)  La familia real durante el funeral de Isabel II. (Reuters)

A sus 40 años es hoy una madre de tres hijos —entre ellos el segundo en la línea de sucesión— y su templanza y saber estar se han convertido en uno de los grandes pilares del palacio de Buckingham. Son Guillermo y Kate quienes para muchos representan la verdadera continuidad de la institución. La pareja se conoció en la Universidad de St Andrews y se dio el 'sí, quiero' tras un largo noviazgo (con ruptura entre medias) en una boda de ensueño.

Al igual que pasó con el marido de Isabel II, al que en un principio apodaron 'el Intruso' por sus orígenes griegos, los inicios no fueron fáciles. Los feroces tabloides británicos —que ya antes la habían bautizado como 'Waity Katy' (Katy, la que espera), para burlarse de un compromiso que no llegaba— comenzaron a sacar todo tipo de historias sobre su familia. A su madre, Carole, la convirtieron en una malvada bruja ambiciosa sin escrúpulos. Es más, se llegó a decir que la cambió de universidad a propósito para hacerla coincidir con el príncipe. A Kate y su hermana Pippa las llegaron a llamar 'Wisteria Sisters', en referencia a una flor "muy decorativa, intensamente fragante y con una habilidad feroz para trepar".

Sophie, la cuñada

El príncipe Eduardo, de 58 años, es el gran desconocido de la monarquía británica. Se trata del hijo menor de los cuatro que tuvo Isabel II. Es el más discreto, el que no ha protagonizado escándalos, el único que nunca se ha divorciado. Su papel siempre ha estado más en la sombra. Pero tras la muerte de su padre, es él quien se espera que herede ahora el título de duque de Edimburgo dentro de la era carolina.

 Sophie, la Condesa de Wessex y el príncipe Eduardo. (Reuters-Jason Cairnduff) Sophie, la Condesa de Wessex y el príncipe Eduardo. (Reuters/Jason Cairnduff)

Su mujer, Sophie, 57 años, era considerada una hija más para Isabel II. Hija de un vendedor de automóviles jubilado y una secretaria irlandesa, Sophie era responsable de su propia agencia de relaciones públicas antes de formar parte de la familia real. Y sus habilidades han sido de gran ayuda a la Monarquía. Aunque quizá más desconocida de cara al público, su papel en las recepciones oficiales es crucial. Es ella, por ejemplo, quien se encarga de que los consortes reales siempre estén atendidos. Carlos III seguirá contando con ella para la labor institucional.

Y a nivel personal, se considera también que es la mediadora entre 'La Firma' y Enrique y Meghan. Fue ella la primera en visitar a la pareja cuando nació su primer hijo y las cosas con la Familia Real estaban ya más que tensas. Es ella quien comparte estos días el coche oficial con Meghan en los actos para rendir tributo a Isabel II.

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