Los 65 años de Carmentea, el himno del Llano

Cultura y espectáculo Óscar Javier Ferreira Vanegas 16 de agosto de 2020
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Miguel Ángel Martín (Tame, Arauca 1932, Bogotá 1994) el hijo del boticario del pueblo, era un enamorado de la música llanera y desde muy joven estudió tiple y guitarra, convirtiéndose en un avezado intérprete del cuatro, fundando la agrupación “Los Tameños" con la que recorrió el país difundiendo su folclor. Fue autor, compositor, músico arreglista, pedagogo, historiador y folclorista.

"Cantar del llano, cantar de brisa del río, hay Carmentea, ti corazón será mío...", así inicia la canción dedicada a Carmen Teresa Aguirre, una agraciada muchacha de "cuerpo de palma real, labios de corocora, y esos cabellos tan negros de que mi alma se enamoran", que cautivó el corazón del maestro e inspiró la obra de música llanera más famosa de Colombia.  Carmen Teresa Aguirre, era conocida como "la reina del llano". Con su nombre, Miguel Ángel Martín, creó el nombre de su famosa canción "Carmentea".

Miguel Ángel Martín fue un gran guerrero del folclor. Escribió varias obras dedicadas a su tierra y la tradición folclórica que cabalgaba en el potro indómito del joropo. En su cancionero registrado en la Sociedad de Autores y Compositores Sayco, figuran: Ella, Reina del Amor, Dulce María, Paisaje Matinal, Los profesionales, El poema el grillo y La chicharra, entre otros títulos.

Tuve el honor de ser su amigo desde los orígenes del Festival de la Canción Colombiana en Villavicencio, del cual fue su fundador.

Hace más de sesenta años viajó desde Arauca con Héctor Paúl Vanegas y David Parales Bello, cuando trajeron el arpa a Villavicencio y fundaron la primera academia folclórica para el aprendizaje de gramática musical, a cargo de Miguel Ángel Martín; arpa con David Parales y danza con Héctor Paúl Vanegas.

Miguel Ángel Martín no era un músico cualquiera, estudió en el Conservatorio de Madrid, y era un connotado arreglista y compositor. Todas sus obras tienen un afianzado espíritu de pertenencia y eran un clamor a las angustias de su pueblo.

Gran amigo de Jorge Villamil y Rafael Escalona, ayudó a conseguir en comodato la sede de "Caños de Camoa" (como la bautizó Villamil) un lote de dos hectáreas en San Martín Meta, en San Martín de los Llanos, que fue entregado a Sayco en comodato. Con la ayuda de Jesús María Suárez Letrado, presidente del Concejo Municipal, José Jesús Díez y Jairo Usme, alcalde, Sayco consiguió su sede vacacional. Entonces, cada fin de semana viajamos a San Martín.

Recuerdo que, en uno de esos viajes, cerca de Cáqueza había una fonda típica del Huila, y Villamil quiso que paráramos. Se provocó de un arequipe huilense y comenzó a saborearlo hasta que, de pronto, comenzó a palidecer y se desmayó, ante la angustia de todos. Entonces recordamos que Villamil era diabético y no podía consumir dulce. Miguel Ángel le propinó algunas cachetaditas y le hizo beber agua. Poco a poco, su compadre fue recomponiéndose y después de un tiempo reiniciamos el viaje.

Su querida esposa Nancy Castañeda de Martín, mantiene viva su tradición y en el Torneo Internacional del Joropo Bodas de Oro, le realizaron un gran homenaje al maestro.

Con esta insigne dama, Miguel Ángel Martín procreó a una hermosa niña a quien bautizaron con el nombre de Arauca Martín, hermosa heredera y amante del folclor.

Honor y gloria al inolvidable y talentoso genio del llano Miguel Ángel Martín.

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