Educación y la Norma

Salud Rita Valencia T 30 de agosto de 2020
Educación-norma

La Educación que se le dé a los hijos debe de estar basada en el amor, fomentando la autonomía, capacidad de decisión, respeto a las normas de convivencia y vinculación social, esto lleva a plantear objetivos claros y precisos, en donde la claridad, la coherencia y firmeza son la base de las normas que se establezcan en el hogar.

La coherencia es la relación de lo que digo y hago, firmeza es tener seguridad en lo que se dice y lo que se hace, muy diferente a la violencia o maltrato. En determinadas circunstancias cuando encontramos niños que ponen resistencia al cumplimiento de órdenes es necesario ser más firmes y hablar con más autoridad, lo que no sucede cuando son niños obedientes; ¡papás no hay que temer cuando se trate de exigir buen comportamiento!

Teniendo en cuenta que cada hijos es diferente en edad, sexo, comportamientos, actitudes entre otras, se debe planear una educación estratégica, en donde haya comunicación asertiva y  todos  sean partícipes de este proceso  que permitirá una convivencia sana; los  niños/as y adolescentes deben de saber  que ante comportamientos  negativos  hay  consecuencias; que a pesar de la  diciplina impuesta por sus padres tendrán libertad  de expresar sus ideas y ser parte importante de este proceso, reduciendo la resistencia que esto pueda generar en los hijos, y los padres verán cómo se cumplen los  objetivos planteados.

Este proceso se debe manejar con inteligencia y respeto, en donde sus hijos se sientan cómodos, seguro, y no vea la norma como algo arbitrario, explicar por qué y para que, de la norma, y además, que contribuye en su formación como personas que están inmersas en la sociedad.

Ahora bien, quienes establezcan las normas, deben de Saber impartir ordenes, usar frases cortas, evitar los gritos, preguntar si entendió lo que se dijo para corroborar la información; brindar alternativas que le permitan cumplir la orden, pero no de negociarla; tener refuerzos positivos como premio a sus buenas conductas, que conozcan las consecuencias por sus malos actos, que ellos sientan que son importantes en este proceso.

Papás, háganle saber a sus hijos que para ustedes también es difícil tener que tomar estas medidas, pero que son importantes para su vida futura. 

En muchas ocasiones como padres tendremos que decir “NO”, no teman hacerlo, el “NO”, no debe negociarse, la firmeza les da seguridad sintiéndose protegidos y a salvo, recordemos que con firmeza y amor se lograran nuestros objetivos. (RVT)

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