¿Qué es la retinopatía diabética?

Salud El Mundo Al Instante 13 de octubre de 2020

Retinopatia-diabetica-1024x699La diabetes es una enfermedad que lamentablemente, se ha vuelto cada vez más popular y conocida, la cual en ocasiones se atribuye a una consecuencia de la edad, sin embargo, se presenta en personas cada vez más jóvenes. El problema es que, con el tiempo, los niveles altos de glucosa en sangre causan problemas en el organismo, en especial cuando estos no se controlan.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, en 2019 esta enfermedad fue causa directa de 1,6 millones de muertes en el mundo, además de convertirse en una importante causa de insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, amputación de miembros inferiores y ceguera.

Esta última es quizá la menos asociada, sin embargo, la diabetes puede dañar los ojos y, además de aumentar el riesgo de glaucoma, cataratas y otros problemas oculares, puede dar pie a la retinopatía diabética.

¿Qué es la retinopatía diabética?

De acuerdo con los especialistas, se trata de una enfermedad crónica que va de la mano con la diabetes mellitus y aparece porque los niveles altos de azúcar en sangre dañan los vasos sanguíneos de la retina, la capa que recubre la pared posterior en el interior del ojo y detecta la luz para enviar las señales al cerebro y poder ver.

Cuando estos se rompen, puede haber fuga de líquido y al cerrarse impiden que la sangre fluya; en ocasiones nacen vasos sanguíneos anormales en la retina. La consecuencia de estos cambios es la pérdida total o parcial de la visión.

Una de las características de esta enfermedad es que es de progresión lenta, además de ser de larga duración.

¿Cuáles son los síntomas de la retinopatía diabética?

Al ser una enfermedad de progresión lenta, suele no presentar síntomas en etapas tempranas. Es cuando empeora, que puedes manifestar:

* Visión borrosa… y posteriormente pasa a clara

* Ver manchas oscuras o blancas, incluso sentir que son “moscas flotantes”

* Mala visión nocturna

* Colores apagados

* Pérdida de visión

Los especialistas consideran 2 etapas de esta enfermedad:

Temprana: Retinopatía Diabética No Proliferativa. Su principal síntoma es la visión borrosa, causada por la pérdida de líquido de los vasos sanguíneos, que provoca que la retina se hinche. En caso de que sea la mácula (zona en el centro de la retina) la que se hincha, se llama edema macular.
Avanzada: Retinopatía Diabética Proliferativa. Se caracteriza por ver “moscas flotantes” o manchasa consecuencia de que la retina comienza a desarrollar nuevos vasos sanguíneos, los cuales producen tejido cicatrizante que puede causar problemas en la máculae incluso desprendimiento de la retina. Esta etapa es muy grave y puede llevar a una pérdida parcial o total de la visión.
¿Existe tratamiento para la retinopatía diabética?

Sí, aunque este dependerá de la etapa en que te encuentres, por lo que es importante realizar un diagnóstico, según señalan los expertos.

Algunos que se realizan son: inyecciones oculares, que de acuerdo a la Academia Americana de Oftalmología administran medicamentos para disminuir la hinchazón de la mácula y desacelerar la pérdida de visión; procedimientos láser, usados para sellar los vasos sanguíneos o encogerlos para evitar que vuelvan a crecer, y vitrectomía, una cirugía que suele aplicarse en fases avanzadas para extraer el gel vitreo y la sangre de los vasos anormales en la parte trasera del ojo, permitiendo que los rayos de luz se enfoquen correctamente en la retina.

Asimismo, si has sido diagnosticado con retinopatía diabética, es importante llevar un control oftalmológico una vez al año, mantener el azúcar en sangre en niveles adecuados (esto aplica para todos los pacientes con diabetes), seguir la dieta de tu nutricionista, controlar tu presión arterial y avisar de cualquier cambio en tu visión a tu médico.

¿Cada cuánto debo ir al oftalmólogo si tengo diabetes?

En el caso de la diabetes tipo 1, la recomendación es realizar tu primera visita en un periodo de 3 a 5 años después del diagnóstico y repetir tus visitas cada año. Si padeces diabetes tipo 2, deberás acudir al oftalmólogo inmediatamente después de ser diagnosticado y regresar una vez al año.

Para mujeres embarazadas con diabetes 1, 2 o gestacional, es importante acudir antes de la concepción y después del parto.

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