Taiwán: una isla que domina la economía

Turismo, ecología y agricultura Claudio Ochoa 14 de octubre de 2020
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Taiwán celebró nuevamente su fecha nacional el pasado 10 de octubre. Ese día de 1911 fue derrocada la dinastía Qing y establecida la República de China, cuyo Gobierno tuvo que trasladarse a la Isla de Formosa (Taiwán) en 1949, tras la ocupación del continente chino por Mao Tse-tung. Esta fecha clásica ocurre en medio del sometimiento en buena parte del mundo al virus, amablemente denominado «Covid 19».

Desde entonces, la Isla de 36 mil kilómetros cuadrados (32 veces más pequeña que Colombia), que hoy cuenta con 23,5 millones de habitantes (casi la mitad de la población colombiana), sigue mejorando sus indicadores económicos y sociales, a la vez que ya es toda una democracia con elección presidencial cada cuatro años, además de sus otros poderes claramente delimitados: Legislativo, Judicial, de Control y de Examen.

Este año el país ha dado una nueva muestra de organización frente al virus chino, que ya ha causado más de un millón de muertes en el mundo. Mediante un exitoso modelo de alertas y de rastreo, la Isla registra apenas 7 muertos y solo 527 contagios a causa de la pandemia. Taiwán quiso compartir su experiencia durante la Asamblea de la OMS llevada a cabo en mayo anterior, pero le fue negada esta posibilidad, en vista del compromiso del director general de la Organización, Tedros Adhanom, con el Partido Comunista Chino.

Según la OMC, en 2018 Taiwán era la economía número 22 del mundo, su PIB per cápita estaba en US $ 23.979, y era el país número 18 en exportaciones y el 17 en importaciones. Sus exportaciones fob de mercancías sumaron US $335.909 millones y sus importaciones cif US $ 286.333 millones. En el solo renglón de circuitos integrados electrónicos sus ventas llegaron a US $ 92.490 millones. En aceites crudos de petróleo importó un valor de US $ 16.906 millones. Taiwán es miembro de la OMC desde 2002.

Su tasa de alfabetización está en 98,5 %, y esperanza de vida de 80,9 años.

En su imparable crecimiento está bajo la mira del Partido Comunista Chino, quien siempre ha sostenido que la Isla es apenas una provincia china, rebelde, y ahora quiere aplicarle la misma receta con la cual se tomó a Hong Kong, «Un País, Dos Sistemas, Una Sola China». Pero más del 80 % de los pobladores se declaran taiwaneses y no chinos. A la vez, Estados Unidos sostiene los mejores vínculos comerciales con Taiwán (su socio número 10), le suministra armas y desde el Congreso está preparando un acuerdo comercial con Taipéi.

Tras la ruptura en 1979 de relaciones diplomáticas de EE.UU. con Taiwán, cualquier relación o programa de los norteamericanos con la Isla los realiza a través del «Instituto Americano en Taiwán», con una nómina de 450 personas en Taipéi, cuyas actividades son financiadas en buena parte por el Departamento de Estado. La mayoría de países europeos tienen presencia comercial y cultural en la Isla. Igualmente, naciones de nuestra región como Argentina, Brasil, Chile, México y Perú son socios muy activos con Taiwán y presentes en la Isla, pese a no tener vínculos diplomáticos.

Naciones como Guatemala, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Nicaragua y Paraguay cuentan con apoyos de Taiwán a través de misiones médicas, personal de servicio juvenil en el exterior, programa de voluntarios, proyectos crediticios e inversiones y proyectos de asistencia técnica y humanitaria.

Colombia alcanzó a beneficiarse de una misión agropecuaria taiwanesa y tuvo oficina comercial y consular en Taiwán, pero actualmente nuestra presencia en la Isla es nula. Se impone el temor ante amenazas del Partido Comunista Chino, que a la vez tiene alianzas con la dictadura venezolana. Según el Dane, en 2019 les vendimos a los chinos continentales bienes por casi US $ 4.565 millones fob y les compramos un monto de US $ 10.967 millones, con un impresionante déficit en contra nuestra de US $ 6.402 millones, suma que será mucho mayor al considerar los contrabandos y piratería de productos chinos como, ropas, textiles, joyería y zapatos, que nos han inundado.

Es claro, llevamos las de perder frente a los continentales chinos, mientras desperdiciamos oportunidades ante la democracia de Taiwán.  A través de Procolombia tenemos presencia en países como República Dominicana, Trinidad Tobago, Costa Rica y Guatemala. En Asia estamos en India, China, Corea del Sur, Japón, Indonesia y Singapur. ¿Qué razón real, valedera, para no estar en Taiwán? ¿Es que algunos de esos, como Guatemala, Trinidad Tobago, Indonesia o Singapur son comercialmente más importantes que Taiwán?

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