Estrés crónico y cómo manejarlo

Salud Guillermo Romero Salamanca 15 de noviembre de 2020
Estres

Todo el mundo parece estresado estos días. Desde la pandemia actual hasta las presiones económicas, los disturbios raciales, las tensiones políticas y los desastres naturales, el comienzo de la nueva década parece arrojar un factor de estrés tras otro.

En algún momento, ese estrés puede convertirse en algo de lo que no puede simplemente deshacerse: experimentar estrés durante un período prolongado puede indicar que el estrés es crónico.

El estrés crónico puede afectar su mente y cuerpo. Afortunadamente, hay cosas que puede hacer para volver al camino del bienestar físico y mental.

¿Qué es estrés?

El estrés puede parecer algo malo, pero no siempre es así. La respuesta al estrés (luchar o huir) es natural: ayuda a nuestros cuerpos a prepararse para la acción, como evitar un autobús que se aproxima o cumplir una fecha límite ajustada. Cuando nos sentimos amenazados, nuestro cuerpo libera hormonas como la adrenalina y el cortisol que pueden aumentar la claridad mental, tensar los músculos y acelerar el ritmo cardíaco.

El estrés que le ayuda a mantenerse más alerta se conoce como estrés agudo; este tipo de estrés aparece y desaparece, y todos lo padecemos de vez en cuando. No dura mucho tiempo.

Pero para algunas personas, el estrés dura mucho tiempo. El cuerpo todavía reacciona de la misma manera, como si se preparara para un peligro potencial, pero ese peligro nunca llega. Te mantiene en un estado constante de vigilancia, incluso cuando no es necesario.

Esto se conoce como estrés crónico y no es saludable.

¿Cuándo se vuelve crónico el estrés?

El estrés que dura semanas o meses indica estrés crónico.

El estrés crónico puede afectar su salud en general. Un riesgo es la presión arterial alta, también conocida como hipertensión. Por ejemplo, los estudios han demostrado que el estrés crónico está asociado con la hipertensión (o presión arterial alta). Además, algunos riesgos pueden convertirse en una bola de nieve en otros: la hipertensión, por ejemplo, puede aumentar el riesgo de otros problemas de salud, como un ataque cardíaco o un derrame cerebral.

De manera similar, la hormona cortisol, que se libera durante el estrés crónico, también puede provocar antojos de dulces y grasas. Como todos sabemos, una alimentación poco saludable también puede aumentar el riesgo de obesidad u otras enfermedades crónicas.

Pero las consecuencias del estrés crónico no se detienen con los efectos físicos. El estrés también puede afectar su salud emocional o mental, no solo haciéndolo más propenso a los sentimientos de nerviosismo o ansiedad, sino también más deprimido. Recientemente, la Asociación Médica Estadounidense reconoció cómo la ansiedad y la depresión pueden estar conectadas, así como también cómo el aislamiento de COVID-19 puede exacerbar los problemas.

SIGNOS Y SÍNTOMAS

El estrés crónico puede tener varios síntomas físicos y emocionales, que pueden dificultar el funcionamiento diario.

Los signos y síntomas del estrés crónico pueden incluir:

·        Olvidar cosas o tener problemas para concentrarse

·        Fatiga o dormir demasiado o muy poco

·        Irritabilidad

·        Disfunción sexual

·        Dolores de cabeza u otros dolores en todo el cuerpo.

·        Rigidez en los músculos, particularmente en la mandíbula o el cuello.

·        Problemas digestivos como diarrea, estreñimiento o náuseas

·        Uso de alcohol o drogas para relajarse.

Consejos para controlar el estrés crónico

El manejo exitoso del estrés crónico puede variar de persona a persona; lo que funciona para usted puede no serlo para otra persona. Aquí hay algunos consejos para eliminar el estrés que pueden ayudarlo a lidiar con el estrés:

Mantente activo. La actividad física puede afectar positivamente su estado de ánimo y reducir el estrés. Caminar es una excelente manera de comenzar, pero si desea algo más vigorizante, pruebe una actividad aeróbica que le acelere el corazón, como trotar, bailar o nadar. Solo asegúrese de consultar primero con su médico.
Pruebe tai-chi u otros ejercicios de relajación. Las actividades como el tai-chi, el yoga, la meditación o los ejercicios de respiración pueden sacarlo de su zona de confort, pero pueden ser una experiencia valiosa para muchas personas. Por ejemplo, un estudio entre personas mayores publicado en The Journals of Gerontology encontró que el tai chi ayudó a reducir los sentimientos estresantes de los participantes mientras aumentaba las emociones positivas.
Prioriza tu sueño. Dormir lo suficiente es importante para muchas áreas de su salud y bienestar, y sus beneficios para el manejo del estrés no son diferentes. Cuando duerme, su cerebro descompone gran parte de las actividades y los factores estresantes del día durante las diversas fases del sueño, incluido el movimiento ocular rápido.

Concéntrese en lo que puede cambiar. Tener una sensación de control puede ayudarlo a sentirse más conectado a la tierra. Algunas cosas que no podemos controlar, como el clima. Otros, como planificar lo que cenas esta noche, pueden darte un centro de gravedad en un momento incierto.
Date un poco de gracia. Está bien si pierde la paciencia o si no puede liberar los sentimientos estresantes tan bien como los demás. La bondad puede ser de gran ayuda, especialmente cuando te la estás dando a ti mismo.
 Evite el aislamiento. Rodéate de una red de apoyo de personas que se preocupan por tu bienestar y usa esa red (de una manera segura y socialmente distanciada) cuando la necesites.

Señales de que es hora de buscar ayuda

Incluso con un buen plan de autocuidado, a veces es posible que necesite más apoyo. Un profesional de la salud mental puede ser un gran recurso, pero es particularmente importante verlo con más urgencia si tiene pensamientos de autolesión o si se siente atraído por las drogas o el alcohol como mecanismo de afrontamiento.

Busque ayuda de inmediato si tiene pensamientos suicidas. Llame a su proveedor de atención médica o a la Línea Nacional de Prevención del Suicidio: 1-800-273-TALK (8255), llame al 911 en Estados Unidos o al 123 en Bogotá, si usted o alguien que conoce está en peligro inmediato o acuda a la sala de emergencias más cercana.

Recuerde: el estrés crónico es algo que experimentan muchas personas, pero no significa que tenga que esforzarse para superarlo, y ciertamente no solo. Cuanto antes reciba atención y priorice su propia curación, antes podrá sentirse más como usted mismo. (GRS-Orbedatos).

Con información de Pfizer.com

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