Defendamos la producción agropecuaria nacional

Turismo, ecología y agricultura Ing Oscar Rivera Luna 22 de noviembre de 2020
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Guardo en la memoria como un tesoro las visiones de los papales florecidos de blanco y lila, en jardines de papas, hortalizas, ajos, cebollas juncas, arracachas, fresas, curubas,  en las tierras frías de Colombia donde las familias campesinas escriben a diario verdaderas hazañas en los surcos de sus pequeños retazos de tierra, sudando de sol a sol, surcando, sembrando, regando y cosechando alimentos. A pesar de la actitud indolente del Estado Colombiano empeñado siempre en importar excedentes agropecuarios subsidiados que se inició en 1967 con trigo cebada y avena que exhibían sus espigas verdes y doradas en la sabana cundi boyacense y en parcelas de las tierras frías de Nariño sobre los cañones del Guáitara, el Mayo y el Juanambú. Entre retazos de eucaliptus fragantes, cedros y robles.

Colombia importa 14.500.000 toneladas anuales de alimentos al año en desmedro de las familias campesinas que persisten en los surcos y de empresarios del campo a pesar de la absoluta incomprensión del Estado. Además pactaron tratados de libre comercio con USA, y países europeos para garantizar la avalancha de alimentos subsidiados que llevan dolor y amargura a los hogares campesinos colombianos. Las pérdidas de la producción de mandarinas, plátanos y papas son el resultado lógico de una concepción errada al importar más del 50% de los alimentos que se consumen en Colombia. Darle salida a la producción externa y sus excedentes subsidiados, comprarles insumos caros y condenar a la ruina y el olvido la producción agropecuaria nacional.

La producción de papa en Colombia se realiza básicamente por pequeños productores. Se estima que existen 125,000 hectáreas sembradas de papa, principalmente en los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Nariño y Antioquia. Colombia produce en promedio 2.7 millones de toneladas de papa. Fuente Fedepapa. Existen unas cincuenta y dos variedades de papas en las diferentes regiones de tradición papera.

La Federación Colombiana de Productores de Papa Fedepapa, estimó que en el 2020 se importarían 65,000 toneladas de papa, lo que representaría una expansión de 20% frente al año anterior. Los productores mostraron su preocupación respecto a una preferencia de la papa importada de Bélgica, el primer exportador de papas frescas y congeladas en el mundo. Fuente Fedepapa

El gerente de Fedepapa, Germán Palacio, calculó que por cada kilo de papa que se importa a Colombia se dejan de demandar 2.5 kilos de papa fresca nacional. Palacio indicó que Bélgica tiene más de un millón de toneladas almacenadas y listas para exportar a países como Colombia. “Las cifras oficiales muestran que el consumo de alimentos de los colombianos disminuyó debido a la crisis de ingresos. Este fenómeno no es solamente colombiano, hace parte de un fenómeno mundial, muestra de ello, es que se estima que Bélgica tiene un 1 millón de toneladas para la exportación, papa que no ha podido vender y que puede usando el TLC con la Unión Europea poner, en parte, en Colombia”, explicó.

La producción agrícola  se mantuvo activa durante el período crítico de crisis causada por el Corona virus. Movida por manos y brazos de campesinos, empresarios y proletarios del campo. La crisis continuará en forma indefinida. Los productores del campo le cumplen a Colombia y a los habitantes de la tierra produciendo alimentos. Mientras ellos atienden el llamado a no detener su actividad en los surcos de la tierra para alimentar a la población, los canales de consumo; escuelas, colegios, universidades, hoteles, restaurantes se han cerrado. La capacidad de consumo elemental de subsistencia se redujo en los hogares de Colombia y del mundo.

El 20 de mayo del año 2020 se firmó un nuevo decreto para fortalecer la importación de alimentos subsidiados. Esa realidad tiene hoy en crisis el cultivo de papa, pues los precios que se están pagando no alcanzan ni siquiera para cubrir los costos de producción que alcanzan a 50.000 pesos bulto cuyo precio baja hasta 10.000 y 7.000 pesos. Los precios varían según el tipo de papa, la variedad y el lugar donde se vende. Normalmente un kilo del tubérculo se vende a la plaza en $900 o $1.000. Hoy la están comprando a $400 o $450, insuficientes para correr con los costos de mano de obra, empaque, acarreo, etc., y ni hablar de alguna rentabilidad. Fuente,  El SOS del sector papero por bajos precios para el producto. 29 oct. 2020 - 9:00 p. m.
Los agricultores colombianos golpeados por las heladas de enero, no comprenden que el país importe papa congelada desde Bélgica, Holanda y otros países bajos, en un país que produce más de 2.700.000 toneladas al año. La política de TLCs e importación masiva de productos subsidiados agudiza a cada instante la crisis del agro, las miserias del campo y sus repercusiones en la vida del pueblo colombiano. Los productores de papa salen a las carreteras de la sabana a ofrecer bultos de papa que sembraron, cultivaron y cosecharon con esmero, a bajo precio, mientras el Estado le garantiza el mercadeo a las importaciones de excedentes subsidiados.

Debemos consumir la papa de las montañas andinas, defender la producción nacional de papa, plátanos, leguminosas, cereales, frutas, plantas medicinales y aromáticas, apoyar el esfuerzo inmenso de las familias campesinas habitantes de las parcelas multicolores y garantes de los alimentos para el pueblo colombiano. Condenar la desvergonzada entrega de la producción agrícola y pecuaria nacional, promover la seguridad alimentaria del pueblo colombiano recuperando germoplasma alimentario nativo. Impulsar la producción agropecuaria nacional. La crisis global creada por la devastación de ecosistemas, extinción de especies y contaminación de la biosfera nos conduce a producir alimentos en huertas caseras, en patios, terrazas y en pequeños espacios para sobrevivir a estas políticas que conducen al caos global.

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