No hay razón para el pánico, los virus mutan todo el tiempo

General El Mundo Al Instante 25 de diciembre de 2020
Coronavirus

La nueva variante del coronavirus encontrada en el Reino Unido puede extenderse con más rapidez, pero eso no quiere decir que sea más peligrosa. Las nuevas vacunas seguirán funcionando, aunque en algún momento sean necesarios algunos ajustes.

Así los brotes de pánico y las medidas de aislamiento se hayan extremado, con consecuencias económicas graves para ciertos grupos, los transportistas los que más, no existe información sólida sobre la mutación. Por ahora solo se puede asumir que tiene que ver con las proteínas de las espículas del virus.

Y aquí lo más importante, está en la naturaleza de los virus sufrir mutaciones, es algo que sucede todo el tiempo pues su período de reproducción es muy corto, rápido, dando lugar a errores en la lectura del material genético, que acaban produciendo variantes. La mayoría inocuas para el virus, de ahí que siga vivo.

Ya en la China se originó una nueva variante que anduvo circulando por meses. Otra variante circuló en el verano por España y la mitad de Europa. Así, es posible que la nueva variante en el Reino Unido ya se haya regado por Europa y el resto del mundo, de acuerdo a Christian Drosten, virólogo en el Charite Hospital en Berlín. El virus ya estaba presente desde fines de septiembre. “Ahora lo sabemos; está en Italia, en los Países Bajos, en Dinamarca, en Australia”.

Los virus no solo mutan porque ocurran errores en la lectura de su material genético, mutaciones espontáneas que serán eliminadas o fijadas por la selección natural. También, o seleccionan de su amplio repertorio de ataque a las células humanas, o “ajustan su arsenal”, en una especie de selección artificial, si se le cierran puertas de entrada a las células. Cambian sus envoltorios para poder seguir invadiendo y evadiendo el ataque del sistema inmunitario.

Todos los virus, y el que ahora nos amarga la vida, se la pasan cambiando. Por eso se dan nuevas variantes que explican los diversos ritmos de contagio y severidad en diferentes regiones o incluso en personas.

La variante inglesa, por ahora, se ha nombrado VUI-202012/01, virus under investigation (en investigación), seguido por el año, el mes y por ser la primera de este período. Los  estudios adelantados en el  Reino Unido  secuenciaron el genoma del virus y se descubrió que la proteína de las espículas había perdido un pedazo de su información, algo que le facilita al virus la posibilidad de expandirse más rápido. Aligeró la carga.

Pero una pérdida similar ya se había detectado en Asia Oriental en el verano. Ahí, sin embargo, el coronavirus mutado produjo infecciones más leves pues en principio se había debilitado.

Y hasta el momento se han detectado miles de linajes del SARS-COV-2, que difieren tan solo por un pequeño número de cambios. El que se ha impuesto y circula por todo el mundo tiene una diversidad genética pequeña. Claro que esas pequeñas diferencias sirven para reconstruir los patrones de transmisión.

Lo que es importante tener claro es que la variante inglesa, tiene un número particular de combinación de mutaciones. Sin embargo algunas de esas variantes ya se habían detectado en Brasil en abril y también en Sudáfrica, donde encendieron alarmas. Y lo más notorio, muchas de ellas se habían observado en el coronavirus en el puro inicio de la pandemia.

Ahora lo que parece alarmar más a las personas, y con razón pues la información que circula no se mide a la hora de producir pánico, es si la gran esperanza de las vacunas se podría esfumar tan solo a unos días de los inicios de la vacunación.

Ugur Sahin, director ejecutivo de BioNTech, la compañía alemana que produjo la vacuna ahora ya inyectándose en muchos países, ha declarado su confianza en que ella funcione contra el virus y sus variantes, aunque indica que se necesitan más estudios para tener la certeza.

Sahin declaró en una conferencia de prensa el día de ayer, lunes 21 de diciembre, que su equipo ya trabaja en confirmar si la vacuna funciona bien o si será necesario hacer ajustes. Los resultados salen en dos semanas, ha dicho.

“No sabemos en este momento si nuestra vacuna puede dar protección contra la nueva variante. Pero, científicamente es altamente probable que la respuesta inmune inducida por la vacuna pueda lidiar con las nuevas variantes del virus”.

También aclara que las proteínas en la variante que circula en el Reino Unido son las mismas de las cepas ya conocidas, en un 99%, y por esa razón BioNTech tiene la “confianza científica de que su vacuna seguirá siendo efectiva. “Creemos que no existe razón alguna para preocuparse”.

Y si la vacuna requiere ajustes, la compañía podrá hacerlo en seis semanas, afirma Sahin.

“Esta es la belleza de la tecnología del mensajero (por el ARN usado en su hechura), que podemos empezar ya mismo a diseñar una vacuna que se ajuste con absoluta precisión a esta nueva mutación, y ofrecerla en cosa de seis semanas”, afirma Sahin.

Le preguntaron que cuándo pensaba que habría un retorno a la normalidad a lo que él respondió con una advertencia: no se puede saber del real impacto de la vacuna en el número de infecciones solo hasta mediados del año entrante. “Necesitamos una nueva definición de normalidad. El virus estará con nosotros los próximos diez años”, dijo.

Ya habíamos dicho que el virus, al igual que todos los que nos rodean, vino para quedarse. Así que lo mejor es adaptarnos a esa realidad, vivir con ella y bien. Y si la alarma por la variante inglesa del virus sirve para apretar las precauciones en estos días peligrosos de festividades, luces y desafueros comerciales, qué mejor. Como dice el escritor Javier Marías, “hay que encontrar modestas ventajas a lo que no tiene ninguna”.

Por: Josefina Cano – Bióloga y genetista

Te puede interesar