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La dieta mediterránea mejora la memoria de los mayores

Salud Estela Torres. QUO 14 de febrero de 2021
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La dieta mediterránea está asociada con una mejora en la memoria y la capacidad cognitiva en personas mayores de 70 años, según un estudio reciente

Los beneficios de la dieta mediterránea son bien conocidos: protege de las enfermedades cardiovasculares, reduce el riesgo de diferentes tipos de cáncer, ciertas enfermedades neurodegenerativas e, incluso, retrasa el envejecimiento. Un nuevo estudio de la Universidad de Edimburgo ha podido comprobar que la dieta mediterránea también mejora la memoria y la capacidad cognitiva en las personas mayores.

Para la investigación se repartió un cuestionario a más de 500 personas mayores de 70 años, tanto para medir sus hábitos alimentarios, como su capacidad cognitiva. Los resultados se han publicado en la revista científica Experimental Gerontology.

MENOS CARNE Y MÁS VERDURAS PARA MEJORAR LA MEMORIA DE LOS MAYORES
Los ancianos participantes forman parte del Estudio de la Cohorte de Nacimiento de Lothian de 1936, que pretende averiguar cómo cambia la capacidad de pensar de una persona a lo largo de su vida.

A los encuestados se les plantearon pruebas de resolución de problemas, velocidad de pensamiento, memoria y conocimiento de palabras, así como un cuestionario sobre sus hábitos alimentarios durante el año anterior.

El equipo de la Universidad de Edimburgo utilizó modelos estadísticos para encontrar relaciones entre la dieta de los usuarios y sus habilidades de pensamiento y salud cerebral en la edad avanzada.

Dentro del grupo de estudio se distinguió entre el patrón dietético de estilo mediterráneo y el basado en alimentos procesados. En general, los ancianos que siguieron una dieta mediterránea tenían las puntuaciones más altas de función cognitiva. Estos resultados se mantuvieron incluso al tener en cuenta su coeficiente intelectual en la infancia, consumo de tabaco, actividad física y la salud general.

Por otro lado, se sometió una resonancia magnética cerebral a más de 350 de los ancianos estudiados con el fin de conocer la estructura de su cerebro. Los marcadores de un envejecimiento cerebral saludable, como un mayor volumen de materia gris o blanca, o menos lesiones en la materia blanca, eran similares entre quienes seguían la dieta mediterránea y quienes no.

Según los investigadores, sus resultados sugieren que la dieta mediterránea está asociada con un mejor funcionamiento cognitivo a medida que envejecemos. Entre los factores que más influencia tienen se encuentran el mayor consumo de verduras de hoja verde y un menor consumo de carne.

¿QUÉ ES LA DIETA MEDITERRÁNEA?
La dieta mediterránea se define como el patrón tradicional de alimentación seguido en los países de la costa mediterránea desde la segunda mitad del siglo XX. En particular, en España, Portugal, el sur de Italia, Marruecos, Grecia, Chipre y Turquía.

Sin embargo, el concepto de dieta mediterránea ha cambiado con el tiempo, y no existe una definición universalmente aceptada que establezca las cantidades de consumo de cada tipo de alimento, aunque sí hay ciertos patrones comunes.

En la dieta mediterránea tradicional el aceite de oliva es un elemento fundamental que se utiliza tanto para aliñar las ensaladas como para cocinar. El aceite de oliva es rico en flavonoides, vitamina E y ácido oleico, lo que le otorga sus propiedades antioxidantes y cardioprotectoras.

La dieta mediterránea también se caracteriza por un alto consumo de verduras de hoja verde, legumbres, frutas, frutos secos y cereales integrales. Esto se acompaña de un consumo moderado de carne, pescado y productos lácteos, sobre todo en forma de yogurt y queso. También incluye el vino tinto.

Quizá lo más importante de la dieta mediterránea tradicional sea una baja ingesta de carne, productos procesados, mantequilla y nata, y un alto consumo de ajo, cebolla y especias.

La presencia del vino en la dieta mediterránea es curiosamente el motivo principal por el que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria le negó una declaración de beneficio para la salud. El vino tiene más de un 1,2% de alcohol, motivo por el que no se le pueden declarar propiedades saludables, de acuerdo con el Reglamento 1924/2006 del Parlamento y Consejo Europeo, por los numerosos riesgos reconocidos del alcohol para la salud.

Sin embargo, este motivo no impidió que en 2013 la UNESCO declarara la dieta mediterránea como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

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