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Así influye el estómago en tus decisiones financieras

Elige. Puedes recibir 20 euros ahora, u 80 dentro de dos semanas. ¿Cuál es tu respuesta?  Según una investigación realizada por científicos de Harvard, depende del hambre que tengas.

General Teresa Bermejo. QUO 30 de marzo de 2021
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Una hormona secretada por el estómago nos vuelve más impulsivos a la hora de tomar decisiones que tienen que ver con dinero. En el estudio, los investigadores del Hospital general de Massachusetts y la Facultad de Medicina de Harvard han comprobado que la ghrelina, la hormona que regula el apetito, podría condicionar las decisiones que tomamos, sobre todo si tienen recompensa.

La ghrelina es una hormona secretada por el estómago. Una de sus funciones es regular el metabolismo energético, ya que actúa sobre el área del cerebro que controla el apetito. Un aumento de la liberación de ghrelina conduce a mayor sensación de hambre.

La ghrelina producida por el estómago viaja a través del torrente sanguíneo hasta el cerebro donde se encuentran los receptores para esta hormona. Los receptores de ghrelina participan en la vía mesolímbica, más conocida como el sistema de recompensa del cerebro. Su activación conduce a la sensación de gratificación.

Estudios anteriores han demostrado que la administración de ghrelina en ratas aumenta su comportamiento impulsivo, pero ¿Cómo afecta esta hormona a la toma de decisiones en los humanos?

LOS ALTOS NIVELES DE GHRELINA NOS HACEN IMPULSIVOS
Para investigar si existe relación entre los niveles de ghrelina los  científicos seleccionaron a dos grupos de mujeres, unas sanas y otras con trastornos de la alimentación que producen bajo peso. Se ha comprobado que estas últimas pacientes tienen altos niveles de ghrelina, pero son resistentes a los efectos de esta hormona.

A continuación analizaron los niveles de ghrelina en las voluntarias antes y después de una comida, para la que habían ayunado previamente. Tras haber comido, las participantes tuvieron que tomar una serie de decisiones financieras. Por ejemplo, si preferían ganar 20 dólares en ese mismo momento, u 80 dólares tras esperar 14 días.

Los resultados mostraron que las mujeres sanas que tenían altos niveles de ghrelina eran más propensas a elegir la recompensa inmediata, aunque fuera más pequeña. El doctor Plessow dijo que esta preferencia indicaba que las decisiones son más impulsivas.

Por el contrario en aquellas participantes que tenían un trastorno alimentario, no existía relación entre los altos niveles de ghrelina y las decisiones monetarias. Es decir, cuando la ghrelina no hacía efecto, las decisiones no se veían influidas por el hambre. Este descubrimiento podría ser otro indicador de la relación entre la señalización de la ghrelina en el cerebro y el comportamiento de las personas.

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