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Síntomas y causas de la ninfomanía que seguramente no conocías

Salud El Mundo Al Instante 27 de junio de 2021
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La ninfomanía o adicción al sexo es un trastorno que sufren millones de mujeres en todo el mundo. En este artículo queremos ir más allá y trazar un mapa realista sobre su estado actual.

La ninfomanía es la adicción que sufren algunas mujeres al sexo. Es un concepto algo controvertido, ya que no hay un consenso total dentro de la comunidad científica ni en la nomenclatura ni en las conductas ni en el diagnóstico.

En la actualidad, la ninfomanía es llamada simplemente trastorno hipersexual, aunque también se utilizan términos para describirla como adicción sexual, compulsividad sexual, conducta sexual compulsiva o fuera de control. El concepto de hipersexualidad es el más comúnmente utilizado y es el que sustituye a la ninfomanía en las mujeres y la satiriasis en los hombres.

El trastorno hipersexual fue propuesto como nuevo diagnóstico en el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), aunque finalmente se desestimó su inclusión. Por este motivo, el diagnóstico suele pertenecer a una subcategoría de otro trastorno psicológico, ya que como detallaremos en este artículo, la ninfomanía presenta una elevada comorbilidad con otros trastornos.

Principales síntomas de la ninfomanía

La ninfomanía se caracteriza por el aumento de la frecuencia e intensidad de fantasías sexuales, impulsos y conducta sexuales. Estos síntomas se manifiestan en situaciones como las siguientes:

La mujer dedica un tiempo excesivo al sexo, bien sea teniendo fantasías sexuales, planificándolo o realizando la conducta sexual. Esta puede ser por consumo de pornografía, practicando la masturbación, practicando relaciones sexuales consentidas con otros adultos, manteniendo cibersexo, etc.

Utiliza el sexo como respuesta a estados de ánimo disfóricos: cuando se aburre, se siente irritable, ansiosa o deprimida.

Recurre al sexo como respuesta a cualquier evento estresante.

No tiene en cuenta los riesgos físicos o emocionales que puede causarle a sí misma o a otras personas.

La sensación de no poder controlar la impulsividad está muy presente. Por más que intenta reducir su comportamiento sexual, no lo consigue: su conducta es adictiva y compulsiva.

La conducta hipersexual le provoca un malestar significativo, deterioro social u ocupacional.

¿Cuáles son las principales causas de la ninfomanía?

En la mayoría de los casos, se desconoce la causa. Sí que está estudiado que, en ciertos trastornos, como el trastorno bipolar, puede darse una hipersexualidad en fases maníacas.

El comportamiento sexual compulsivo también se manifiesta en algunos pacientes con enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Pick y en el síndrome de Kleine-Levin. También existen medicamentos que tienen como efecto secundario un aumento desproporcionado de la libido. Tal es el caso de los agonistas dopaminérgicos usados en el tratamiento contra el Parkinson.

El consumo de alcohol y de algunas sustancias psicoactivas como el ácido gamma-hidroxibutírico, la metanfetamina o la cocaína también potencian la conducta sexual compulsiva en determinadas personas.

En cuanto a causas psicológicas, es mucho más complejo y no hay un consenso establecido. Se sabe que la ninfomanía puede manifestarse en mujeres provenientes de hogares disfuncionales, mujeres con baja autoestima, que padecen disfunciones sexuales o que han sufrido abusos sexuales en la infancia. Sin embargo, ninguna de ellas es una causa determinante.

Lo que sí que está más estudiado es que la hipersexualidad tiene una alta comorbilidad con otros trastornos psicológicos. Algunos de los más relacionados son el trastorno por déficit de atención e hiperactividad, el trastorno obsesivo compulsivo, el trastorno depresivo y el trastorno de ansiedad.

Principales tratamientos de la ninfomanía

Los tratamientos habituales de la conducta hipersexual son la psicoterapia y los medicamentos. El objetivo de todos ellos es ayudar a la paciente a controlar sus impulsos y que pueda mantener relaciones sexuales saludables.

Psicoterapia

Tal y como hemos descrito anteriormente, las personas que mantienen una conducta hipersexual suelen padecer también otros trastornos. Así, en mejor diseñar la intervención trascendiendo los límites del problema, considerando a la persona y su estado global.

En la actualidad, las psicoterapias más utilizadas para tratar la hipersexualidad son principalmente tres. La terapia cognitivo-conductual, que ayuda a reestructurar pensamientos inadecuados y a realizar conductas más adaptativas; la terapia de aceptación y compromiso, que trabaja la aceptación de la conducta disfuncional y se compromete a ajustarla a los valores de la persona, y la terapia psicodinámica, que resuelve conflictos inconscientes.

Medicamentos

Los medicamentos para tratar cualquier tipo de trastorno psicológico suelen combinarse con la psicoterapia. Esto es debido a que la interacción de ambos suele conducir a una mejora de los síntomas mayor que si son prescritos de forma individual.

En función del resto de trastornos que presente la persona, la medicación recetada será una u otra. Sin embargo, los medicamentos más habituales suelen ser:

Antidepresivos, para tratar depresión, ansiedad o comportamientos obsesivo-compulsivos asociados a la ninfomanía.

Naltrexona, para tratar la dependencia a sustancias como el alcoholismo y las conductas adictivas propias de la hipersexualidad.

Estabilizadores del estado de ánimo, que suelen ser el medicamento de elección para el trastorno bipolar, pero que además frenan la conducta sexual compulsiva.

¿Qué hacer en caso de sufrir un trastorno hipersexual?

Si te sientes identificada con algunos de los comportamientos descritos, es posible que durante un tiempo hayas minimizado sus consecuencias, les ocurre a muchas mujeres. No obstante, es importante que sepas que este tipo de conducta puede perjudicarte a medio y largo plazo, por lo que es mejor tratarlas en el momento presente.

Sabemos que exponer ciertas actitudes o comportamientos no es sencillo, no solo los sexuales, pero es importante que los notifiques y expliques con detalle al profesional consultado. Un psicólogo clínico, sanitario o especialista en conductas sexuales te podrá orientar de manera adecuada.

Tal y como te hemos explicado, la ninfomanía tiene tratamiento, por lo tanto, tu malestar puede reducirse de forma muy significativa. Es cuestión de encontrar el tratamiento que más se adecue a tus características personales.

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