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Los nuevos jerarcas de la Iglesia colombiana

Columnista invitado Hernán Alejandro Olano García 07 de julio de 2021

En la mitad del CXI período de sesiones de la Conferencia Episcopal de Colombia, fueron elegidos sus dignatarios para el trienio 2021 - 2024, en el cual estará ejerciendo la presidencia el Arzobispo Metropolitano de Bogotá y Primado de Colombia, monseñor Luis José Rueda Aparicio y, lo acompañarán Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, O.P., Arzobispo de Popayán y Monseñor Luis Manuel Alí Herrera, Obispo Titular de Iubaltiana como Secretario General.

El Presidente, nacido en San Gil, Santander el 3 de marzo de 1962, fue ordenado sacerdote el 23 de noviembre de 1989 y consagrado como Obispo de Montelìbano, Còrdoba, a sus 50 años el 28 de abril de 2012. El 7 de julio de 2018 fue llamado por el Santo Padre para ocupar el arzobispado de Popayán y, asumió en medio de la pandemia la silla metropolitana de Bogotá el 11 de junio de 2020. Estudió Teología Moral en la Academia Alfonsiana de Roma. Actualmente, además, es el Administrador Apostólico de la Diócesis de Soacha, debido al fallecimiento del Ordinario, monseñor Luis Daniel Falla.

La fructífera labor del Arzobispo Rueda Aparicio, así como su cercanía con los pobres, a quienes atiende en la periferia llevándoles su mensaje de misericordia en medio de unos sorbos de agua de panela, lo han mostrado como un pastor con verdadero olor a oveja.

Asume la Vicepresidencia el dominico Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, O.P., nacido el 20 de septiembre de 1963, habiendo profesado en la Orden de los Frailes Predicadores, siendo ordenado sacerdote a sus 26 años y a sus 47 años consagrado como Obispo de Tibú, sede que ocupó una década antes de pasar a la de Popayán, para reemplazar a Monseñor Rueda Aparicio desde el 12 de diciembre de 2020.

Y, finalmente, la Secretaría General la asume Monseñor Luis Manuel Alí Herrera, nacido el 2 de mayo de 1967 y, ordenado sacerdote a sus 25 años el 28 de noviembre de 1992, habiendo, entre otros ejercido el cargo de párroco de Santa María del Líbano de los maronitas; desde el 12 de noviembre de 2015 fue consagrado para el cargo de Obispo Auxiliar de Bogotá y, hace parte de la Pontificia Comisión para la Protección de Menores “Tutela Minorum”, que tiene la misión de asesorar al Santo Padre sobre las políticas eficaces para la protección de los menores y adultos vulnerables y los programas educativos para todos los involucrados en este trabajo.

Considero que la renovación de la jerarquía episcopal, con obispos a los que mínimo les falta quince años para cesar en sus funciones, garantiza la continuidad de los programas de la Conferencia Episcopal Colombiana y, particularmente el trabajo con los jóvenes y las comunidades vulnerables para evitar en Colombia proseguir con la “cultura del descarte”, en la cual están los ancianos y los jóvenes, gran preocupación del mandato del Papa Francisco e incluidos en muchos de sus mensajes apostólicos.

Los pronunciamientos de la Iglesia Católica Colombiana, llamada muchas veces a mediar en situaciones de conflicto, permitirán a ésta recobrar su presencia con el liderazgo de su nuevo Presidente y de la Junta que lo acompaña.

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