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Verdades y mentiras de la invasión talibán de Afganistán

La batalla por el relato de lo que ha ocurrido y va a ocurrir en Afganistán ha comenzado. Mientras EEUU defiende su salida y culpa al ejército afgano, los talibanes venden nueva imagen

Mundo El Comercio 22 de agosto de 2021
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'Check-point' talibán en la provincia de Herat. (EFE)

En medio del caos que reina en el Afganistán controlado por los talibanes, parte de los medios de comunicación internacionales, algunos expertos y el gobierno de Biden están impulsando narrativas que refuerzan sus propios puntos de vista interesados. Sin embargo, a menudo no reflejan la realidad sobre el terreno. Esto es aplicable, por ejemplo, a la voluntad de los afganos de enfrentarse a los talibanes, a la cuestión de si el grupo controla realmente el país, a la cobertura centrada en Kabul, y a que Estados Unidos convierta a los militares afganos en el chivo expiatorio de la derrota contra los talibanes.

 Arrojamos algo de luz sobre lo que realmente está ocurriendo en Afganistán con la ayuda de Pashtana Durrani, profesora afgana y activista por los derechos humanos que ha cuestionado en GZERO World gran parte de lo que considera desinformación procedente de su país.

¿El pueblo afgano no se opondrá a los talibanes? De hecho, eso es exactamente lo que están haciendo algunos de ellos ahora mismo.

Unas 200 personas salieron a las calles de Kabul el jueves para protestar contra los nuevos gobernantes del país antes de ser dispersadas violentamente por las patrullas talibanes. Ha habido concentraciones similares de tamaño modesto en Khost, donde se ha declarado el toque de queda, y en Asadabad, donde los combatientes talibanes mataron a varios manifestantes por ondear la bandera nacional afgana, ahora prohibida. Si las manifestaciones crecen, la represión sangrienta está prácticamente asegurada, dado el largo historial del grupo de no mostrar piedad con quienes desafían su dominio.

Durrani cree que pronto saldrán más: "El hecho de que unos pocos hombres en Kabul hayan cambiado no justifica [...] que tengamos que cambiar nuestra forma de vida por ellos".

 ¿Los talibanes están totalmente al mando? Militarmente quizás, pero no como un gobierno que funcione. Al fin y al cabo, la mayoría de ellos solo sabe luchar.

Está claro que los talibanes supieron ganar la guerra, pero les está costando decidir cómo gobernar, sobre todo cómo pagarlo todo. Si no pueden demostrar al pueblo afgano que realmente tienen el control, su legitimidad se verá socavada a los ojos de la población y, al menos, de algunas de las naciones con las que quieren hacer negocios (obviamente, no la mayoría de las democracias).

 Para dirigir un país, se necesita un plan, y Durrani dice que simplemente no lo tienen: "Los militares nunca pueden hacer política pública".

 
¿Kabul representa a todo Afganistán? No, no lo representa. Y si la situación en la capital se está deteriorando rápidamente, probablemente sea mucho peor en otras partes del país, donde los talibanes pueden ser más atrevidos porque no están tan vigilados como en Kabul.

Por ejemplo, el régimen insiste en que las niñas ya han vuelto a las escuelas públicas de Herat, pero Durrani afirma que las escuelas privadas siguen cerradas porque las alumnas temen a los talibanes, y la mayoría de las mujeres se quedan en casa. El régimen intenta dar una muestra de moderación, pero al mismo tiempo los activistas dan la voz de alarma sobre los talibanes que van de puerta en puerta para interrogar e intimidar a las mujeres en lugares como Kandahar.

 Una vez que los extranjeros se hayan ido, Durrani predice que los talibanes mostrarán su verdadera cara: "Impondrán su ley [...] Vigilarán a la gente y la controlarán: desde lo que llevan hasta lo que comen, pasando por lo que visten y lo que escuchan, hasta cómo hacen su vida".

El presidente de EEUU, Joe Biden, dice que los talibanes tomaron el control tan rápido porque el ejército afgano no quería luchar. Esto no es exacto. Hay muchas pruebas (aquí, aquí y aquí) que demuestran que, a pesar de que Estados Unidos gastó 83.000 millones de dólares en equipar y entrenar a los talibanes durante 20 años, el ejército afgano no era rival para los curtidos talibanes sin el apoyo de Estados Unidos.

Aun así, Biden quiere desviar parte de la culpa de la derrota de los talibanes. Pero no escuchó a la CIA. Es más, aunque muchos comandantes afganos se rindieron a los talibanes sin disparar un solo tiro, es probable que bastantes lo hicieran para evitar un baño de sangre porque los talibanes les superaban en número, en armamento y en capacidad. Para Durrani, no es el momento de deshonrar al ejército afgano, por muy corruptos que fueran sus líderes políticos, porque sí estaban dispuestos a luchar.

 *Este artículo fue publicado originalmente en inglés en GZERO Media. Si te interesa la política internacional, pero quieres que alguien te la explique, suscríbete a la 'newsletter' Signal aquí.

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