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Altos precios de acero pondrían en riesgo construcción de vivienda en Colombia

Actualidad y economía RAM 12 de septiembre de 2021
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Construcción de vivienda

Bogotá, 12 de septiembre _ RAM_ Cerca de 315.000 viviendas prevendidas principalmente de interés social, están en vilo ante el incremento sucesivo de los costos del acero y láminas, indispensables para la construcción.

Sin duda este es el mayor desafío que se presenta en el país, a pesar de la buena marcha en la venta de unidades nuevas durante este año. Según cifras de Galería Inmobiliaria, en agosto de 2021 se vendieron 20.366 unidades VIS y No VIS en todo el país. Esto logró un repunte de 31,4% frente al mismo mes de 2020, de acuerdo con información del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio de Colombia. Con esto, en el acumulado de los primeros ocho meses de 2021 se alcanzan 150.696 unidades VIS y No VIS vendidas, siendo el mejor resultado histórico en ventas para un acumulado hasta el 31 de agosto y señalando una expansión de 55,6% frente al mismo periodo de 2020.

Sin embargo, el acero y varios productos relacionados tienen un aumento de 75% en sus precios, lo que repercute directamente en el mercado de vivienda y los sobrecostos para los proyectos VIS, especialmente, en los que están cerca a iniciar su etapa de construcción.

El director ejecutivo de Camacero, David Barrios, dijo que el fenómeno está ocurriendo a nivel mundial y se fundamenta en la reactivación de China y Estados Unidos, que jalonan el consumo de este insumo a nivel global, y el aumento en el costo de materias primas como el mineral de hierro y el coque.

De acuerdo al directivo, “hay una relación inversa en lo que es producción e inventarios, de tal manera que no hay suficiente producto que permita satisfacer la demanda global y local”.

En este mismo sentido, María Juliana Ospina, directora del Comité Colombiano de Productores de Acero de la Andi, dijo que el incremento obedece a la dinámica presionada por la recuperación de mercados.

El gremio de constructores se vería afectado, ya que “este producto tiene una participación promedio de 9,95% en la estructura de costos de los proyectos Vivienda de Interés Social (VIS) y de 4,6% en proyectos no VIS”, especificó Ospina.

La tendencia se ha venido acentuando desde el inicio de la pandemia, lo que produjo desabastecimiento a nivel mundial y un nuevo escenario.

De acuerdo con el Comité de Acero de la Andi, en Colombia el acero ha incrementado sus precios un 48%. Sin embargo, el país está por debajo de Turquía y México, donde han subido 69 y 77%, respectivamente.

“El incremento de los precios del producto final obedece a una dinámica internacional, esto no solo pasa en Colombia. Por un lado, la fuerte recuperación de los mercados, detrás de sectores que son altamente demandantes como la construcción, ha hecho que las principales materias primas (mineral de hierro y chatarra) para producir acero hayan producido incrementos importantes y esto tuvo un efecto en el producto final. Los commodities están pasando por un auge importante que ha llegado a niveles históricos, es un efecto o consecuencia de la pandemia”, afirmó Ospina. La chatarra ha incrementado el precio un 92% y el hierro 108%, según el comité.

Esta subida exorbitante ha puesto a los empresarios de la construcción en aprietos. Muchos aseguran que los incrementos reducen el margen de ganancia, especialmente de viviendas de interés social, lo que pone en riesgo la iniciación de ejecución de nuevos proyectos habitacionales de este segmento.

No obstante, para el Comité de Acero no se tendrá ningún efecto, ya que el insumo pesa el 6,7% del costo total de una obra.

“Los incrementos en el acero no tendrán repercusión para que el precio de la vivienda de interés social se incremente, porque el sector de la construcción es de los más subsidiados del país y esto le permite apalancarse en estas coyunturas”, sostuvo Ospina.

Por su parte, la presidente de Camacol, Sandra Forero manifestó que está coyuntura pone en riesgo 315.000 viviendas que ya se encuentran prevendidas, por $54,93 billones.

De otro lado, desde Camacol Caldas advirtieron, sobre el desabastecimiento y aumento de precios de acero en la región, lo cual representa una crítica situación para el inicio y ejecución de los proyectos.

Expresaron que, este insumo es el segundo de mayor importancia en la estructura de costos y es esencial para los proyectos, pues no es sustituible y es necesario para cumplir la norma de construcción sismorresistente.

Agregaron que, de acuerdo con el Índice de Costos de Construcción de Vivienda del DANE, el precio de los hierros y aceros para la construcción de vivienda registró en julio del 2021 una variación anual de 32,8%. Esto es un aumento casi seis veces superior al observado en julio del 2020.

A su vez, la regional Meta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), advirtió sobre la crítica situación que representa para el inicio y ejecución de los proyectos, el desabastecimiento y aumento de precios de acero que se evidencia en la región.

Este insumo es el segundo de mayor importancia en la estructura de costos y tiene un carácter esencial para el desarrollo de los proyectos en tanto es insustituible y su consumo se define en el cumplimiento de la norma de construcción sismo-resistente aplicable a todas las obras, sin excepción.

Según el Índice de Costos de Construcción de Vivienda del DANE, Colombia registró en julio de 2021 un incremento anual del 7,2%, 2,1 veces mayor al registrado en el mismo periodo del año pasado, situación que pone en riesgo la ejecución de la política de vivienda y, por ende, la reactivación de toda la cadena de valor.

“El desabastecimiento, aumento de precio, y los mayores tiempos en la entrega del acero en las obras son una realidad para los constructores de la región. Para los proyectos próximos a iniciarse e incluso en los que están en ejecución, esta coyuntura pone en riesgo la dinámica constructiva, la generación de valor agregado, el empleo y la viabilidad de los proyectos”, sostuvo Sandra Celis,  gerente de Camacol, Regional Meta.

A este respecto, en el reciente Congreso de Camacol, Sandra Forero, sostuvo que “este comportamiento de los costos de construcción es insostenible para la ejecución de los proyectos, más aún si se tiene en cuenta que el componente que más está creciendo es el de hierros y aceros, dado que es uno de los de mayor ponderación en la estructura de costos de construcción de una vivienda. Por eso, y como lo hemos expresado, hoy por hoy es el principal riesgo para lograr la efectiva construcción de los proyectos y cumplir con las positivas perspectivas de recuperación que como sector y cadena de valor nos hemos trazado”.

De acuerdo con el Índice de Costos de la Construcción de Vivienda (ICCV) del Dane, en el año corrido a julio, los renglones de Mallas (28,4%) y Hierros y Aceros (28%) fueron, dentro de los materiales, los que obtuvieron los mayores incrementos en variación de costos.

La Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), ante este escenario, presentó al Gobierno una propuesta para la reducción arancelaria de las partidas correspondientes a barras y alambrón de acero.

“El mecanismo por el cual se logre un mayor abastecimiento y equilibrar los precios del acero se debe definir mediante la política comercial del país”, expresó Sandra Forero.

No obstante, el Comité de Acero de la Andi difiere de esta la salida.

Y es que según María Juliana Ospina la directora de este segmento, “el incremento de los precios del acero obedece a una coyuntura internacional en la que a partir de este semestre la construcción y la infraestructura se recuperan”.

Esto, dice, hace que las materias primas para producir acero como chatarra y mineral de hierro hayan tenido aumentos de 118% y 92%, respectivamente.

El Ministerio de Vivienda, aseguró, que han trabajado con el Ministerio de Comercio, los empresarios y los productores nacionales para identificar salidas a la problemática.

“Acompañamos las medidas encaminadas a disminuir el costo de construcción de edificaciones residenciales, pues estas permiten seguir impulsando la política de vivienda social, al mismo tiempo que el sector edificador se constituye en eje de la recuperación económica y del empleo”.

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