497547075dj

Gane quien gane en Alemania, el gran vencedor va a ser el medio ambiente

Planeta El Comercio 22 de septiembre de 2021
0b291b788afb7cb39337aad9507d0581
Las políticas verdes de Angela Merkel se verán reforzadas. (EFE)

La existencia de un fuerte movimiento ciudadano a favor del medio ambiente, junto a la sucesión de fenómenos meteorológicos extremos que ha sufrido el país, ha propiciado que el cambio climático se convierta en una de las principales prioridades de los votantes alemanes ante las elecciones de este domingo.

Desde los comicios de 2017, la conciencia medioambiental se ha acentuado notablemente en la sociedad alemana. Tras sufrir una sequía atroz y los peores incendios de su historia, las mortales inundaciones de este verano han sensibilizado a la opinión pública alemana y a la propia canciller Angela Merkel quien, al visitar la zona afectada por la tragedia que causó más de 200 víctimas mortales, no dudó en relacionar la catástrofe con el cambio climático y reconocer que: “No estamos haciendo lo suficiente y debemos acelerar el ritmo”, ya que “no se trata tan solo de lo que ha ocurrido aquí, sino de la sucesión de fenómenos extremos a los que estamos asistiendo en todo el planeta”.

Días más tarde, en su última comparecencia ante los medios de comunicación, Merkel quiso poner en valor la atención que ha dedicado a las cuestiones relacionadas con el medio ambiente en sus 16 años de mandato. Una época en la que su país ha liderado la acción climática dentro y fuera de la UE. Y no solo por ella.

En una decisión sin precedentes, el tribunal supremo alemán exigía a principios de este mismo año mayor ambición climática al Gobierno federal mediante una sentencia histórica que obligó al Ejecutivo de Merkel a incrementar sus compromisos para reducir en un 65% sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en 2030 y alcanzar la neutralidad climática en 2045, superando así las metas que se ha fijado la propia UE.

Ante ese requerimiento social e institucional, mientras los últimos sondeos dan ventaja a los socialdemócratas del SPD frente a los conservadores de la CDU, una cosa queda fuera de toda duda: que en el próximo Gobierno alemán entrarán los Verdes y que desde la nueva Cancillería Federal no solo se mantendrá, sino que se superará el compromiso climático de Angela Merkel.

Con un partido ecologista cada vez más fortalecido, que por primera vez en la historia ha podido designar una candidata, Annalena Baerbock, a canciller, y una sociedad cada día más exigente con la protección del medio ambiente, Alemania va a seguir liderando la acción climática a escala global. Especialmente cuando asuma la presidencia del G7 (integrado por Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y EEUU) el próximo año y sume a su liderazgo el de EEUU, cuyo presidente está decidido a recuperar el tiempo perdido durante el breve pero climáticamente nefasto paréntesis de la presidencia de Donald Trump.

Conocedores de esa sensibilidad social y del reconocido y aplaudido legado de Merkel en política ambiental, los tres candidatos a canciller no han perdido ocasión para declarar que el cambio climático es una de sus principales prioridades. Durante la campaña, los tres líderes no han dejado de repetir que cuentan con las recetas políticas más eficaces para reducir las emisiones de GEI sin renunciar al crecimiento, coincidiendo en el diagnóstico de que la lucha contra la crisis climática es una excelente oportunidad para modernizar la industria del país y crear empleo.

Unas promesas que, sin embargo, van a resultar muy difíciles de cumplir pues, aunque las emisiones de GEI alemanas han mostrado una clara tendencia a la baja desde 1990, se prevé que en 2021 se produzca el mayor aumento desde la reunificación, coincidiendo con la rápida recuperación económica prevista tras la pandemia.

A partir del próximo lunes el legado medioambiental de Angela Merkel se verá reforzado con la nueva coalición de Gobierno. Y eso es una buena noticia para el medio ambiente, pues las políticas ambientales del próximo Gobierno alemán serán clave para que la UE cumpla con sus ambiciosos (e irrenunciables) objetivos climáticos.

Unos objetivos entre los que destaca el de acelerar la transición energética para avanzar de manera más rápida hacia un horizonte 100% renovable, de manera que podamos cumplir con el objetivo común de convertirnos en la primera economía mundial neutra en carbono.

En ese sentido, Merkel, que en su último mandato ha respaldado firmemente al hidrógeno verde y los biocombustibles y ha tomado medidas tan audaces como la de obligar al transporte a abastecerse en un 32% de energías renovables antes de 10 años, afirmaba en una de sus últimas declaraciones al frente del Gobierno que “esto no va solo de cumplir con las directivas, sino de empezar a actuar ya para alcanzar la neutralidad climática lo antes posible”.

Te puede interesar