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Cartagena

La bahía de Cartagena y vecindario deteriorados por la estupidez

Editorial Ing Oscar Rivera Luna 03 de octubre de 2021

Estoy pensando que durante siete años un grupo de científicos monitorearon y midieron sedimentos y elementos contaminantes en la bahía de Cartagena, la calidad del agua de la bahía y la salud de sus habitantes. Encontraron que los niveles de mercurio, cromo, plomo y níquel están por encima de lo permitido. Una calamidad ambiental y un riesgo para la salud pública, dicen los investigadores. Conocí la bahía en 1979, cuando aún vivían su esplendor los corales Gamines y mar adentro florecían a plenitud los arrecifes coralinos del archipiélago de San Bernardo y las islas del Rosario, habitados por meros gigantes, barracudas, peces loros, cirujanos, peces ballestas, pulpos, calamares, lisas en su hábitat elaborado con carbonato de calcio, asociado con algas multicolores y productor de oxígeno.

Hace muchos años se sabe que la obra hidráulica del Canal del Dique considerada máximo orgullo de la ingeniería hidráulica colombiana es la causante de taponar la comunicación de los caudales hídricos derivados del río Magdalena con el rosario de las ciénagas y vasos comunicantes de su planicie inundable. Al eliminar la sinuosidad, reduciendo las 312 curvas naturales a 52, alteraron la morfología fluvial y aceleran la desviación hacia la bahía de millones de toneladas de sedimentos del país Andino, tarullas y partículas contaminantes que están cambiando el pH de las aguas marinas y conspirando contra la vida de los peces, crustáceos y moluscos, la calidad del agua y las faenas de los pescadores de chinchorros y atarrayas que viven de atrapar lisas, lebranches, bonitos, pargos y sábalos. Una tragedia ambiental resultante de alterar la morfología fluvial, desconectar el Canal del Dique del Universo de ciénagas y de lagunas que integraban el esplendoroso sistema hidrológico, cortar sus curvas, reduciendo la sinuosidad y por tanto descargando toda la carga contaminante del país Andino y río Magdalena por un canal recto que antes era sinuoso con 312 curvas originales y se redujo a solo 52 en nombre de la ciencia y el mercado global. Siempre obrando contra el equilibrio ecológico y social, la política causante de todos los desastres que amenazan.

El Espectador sentenció reciente: “La bahía de Cartagena agoniza. Necesita un respirador, porque le falta oxígeno; un buen antibiótico, porque las bacterias ya son resistentes a los más comunes; unas trampas que tranquen todos los sedimentos provenientes del Canal del Dique, y una herramienta que baje los niveles de metales pesados, porque están afectando los organismos que aún tratan de sobrevivir en sus aguas”.
La oxigenación y recuperación de la bahía incluye El caño Juan Angola conectado a la ciénaga de la Virgen y la bahía de Cartagena, recibe y conduce aguas residuales y contribuye al desastre ambiental construido durante años. Conecta la Laguna del Cabrero con la Ciénaga de la Virgen, influye en El Cabrero, Marbella, Torices, San Pedro y Libertad, Canapote, Crespo, Crespito, Siete de Agosto y San Francisco. Su ancho máximo es de 36 metros, su profundidad casi tres. Permite el flujo de nutrientes y oxígeno a lo largo del ecosistema acuífero de Cartagena y es el hogar de muchas especies de animales y vegetales, en ecosistema de manglar.

Lo dice la ciencia: que durante siete años un grupo de investigadores estuvieron midiendo y monitoreando la calidad ambiental de las aguas y los sedimentos de la bahía, el nivel toxicológico de los peces y la salud de sus habitantes y comprobaron fuerte presencia de metales pesados. Mercurio, cromo, cadmio, en niveles lesivos para la salud humana. Además de fósforo y nitrógeno causantes de la eutrofización y pérdida de oxígeno disuelto del agua.

El anunciado Plan Maestro de Restauración Ecológica no puede ser la repetición de tan graves errores ambientales, ecológicos y sociales cometidos; desde Calamar a Cartagena, que condujeron por el Canal del Dique, los vertimientos de aguas residuales y residuos industriales a la grave enfermedad de la bahía interna, la bahía de Barbacoas y el sistema coralino que nos permite respirar.(ORL)

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