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El futuro es hoy

Deportes Por: Camilo Valencia 01 de noviembre de 2021
Esteban Jaramillo Osorio
Esteban Jaramillo Osorio

Con la necesidad de vivir presente y futuro al tiempo, dada la urgencia para conformar un equipo competitivo para el próximo año, confronta el Once Caldas los últimos compases de un torneo frustrante, provocador, para el olvido.

Obligado esta Diego Corredor, el director técnico, a someter a intenso escrutinio a los futbolistas del momento para determinar su continuidad o su salida.

En eso anda, con pinzas, para evitar una rebelión en el vestuario, situación común cuando se vive en crisis.

No es difícil pronosticar sin imprudencias, a pesar del silencio de los voceros, la lista de los descartes, porque muchos de ellos no son alineados, otros acusan excesivo nerviosismo cuando juegan, no tienen alianzas con el balón o trotan y caminan en la cancha, sin compromiso con el club.

Rastrear jugadores de bajo presupuesto, a punto de terminar contrato en otros clubes, para conformar la nómina que se necesita, tiene su esencia e importancia. Es fundamental hacerlo, a tiempo, antes de que otros clubes dominen el mercado.

Tarea esta que corresponde a los exploradores de talento y no a los empresarios.

La cantera, despensa valiosa de tantos equipos, fue descartada, en medida difícil de entender. Lara, el responsable, quien llego al Once Caldas como formador, prefirió viejos protagonistas al camino de la renovación. Corredor, al igual que los dirigentes, entienden la importancia de reactivarla de inmediato, con el inconveniente de que varios de los futbolistas prometedores no fueron inscritos, lo que ha retrasado su crecimiento.

Aunque no ha entregado los resultados esperados, sumando fracasos, Tulio Castrillón el presidente lidera el nuevo proyecto, que seguramente será el último, agotados varias veces los tiempos y la paciencia. No goza de la confianza de los aficionados

No es fácil moldear un equipo, en la caída. Pero nunca será imposible encontrar un camino transitable siempre y cuando se contrate jugadores que anden bien de la cabeza y de los pies.

Contrasta el carácter desbordado del presidente frente a sus subalternos a los que mal trata, con la sumisión a los representantes de jugadores quienes han abusado de su confianza y en algunos casos han asaltado su buena fe, dado su desconocimiento del negocio de la redonda. Esteban J.

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