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Obama pide a EEUU que lidere la acción climática: "Es nuestra responsabilidad"

El expresidente apela a la responsabilidad de su país, que actualmente es el segundo mayor emisor de CO₂ a nivel mundial, y reconoce que es el mayor culpable, con diferencia, de las emisiones totales históricas

Planeta El Confidencial 09 de noviembre de 2021
Barack Obama
Barack Obama, durante su intervención en la COP26. (Reuters/Phil Noble)

En el día dedicado a las 'pérdidas y daños' de la cumbre del clima de la ONU que tiene lugar en Glasgow (Reino Unido) hasta el 12 de noviembre, el exmandatario estadounidense regañó a los líderes de Rusia y China, otros de los grandes responsables (China es actualmente el principal emisor, con el 27% de la responsabilidad), por ni siquiera asistir a la cita, una de las reuniones internacionales más esperadas desde la COP21, que se celebró en París en 2015.

Tras la vuelta de su país al Acuerdo de París, una de las primeras acciones que llevó a cabo la Administración de Joe Biden, “EEUU está, una vez más, comprometido y preparado para asumir un papel de liderazgo”, señaló el exmandatario demócrata, e instó además a los otros países ricos representados en la cumbre del clima de Naciones Unidas a que “actúen ahora” para ayudar a las naciones con menos recursos a adaptarse a las condiciones de un planeta más cálido.

 El actual presidente, Joe Biden, anunció en su intervención anterior que EEUU cuadruplicará la aportación a la financiación climática

Consecuencias como el aumento del nivel del mar y la erosión costera, fenómenos meteorológicos extremos (huracanes, sequías, etc.) más frecuentes y virulentos o un mayor riesgo de expansión de enfermedades tropicales, entre otras, que podrán costar a la economía global hasta 23 billones (de los españoles, no los anglosajones) de dólares para 2050, según los cálculos de Swiss Re Institute.


Una de las razones de que esta cumbre sea tan importante es que la negociaciones intentan definir la financiación de los esfuerzos de mitigación y adaptación que el mundo debe llevar a cabo en la próxima década para, por un lado, frenar el calentamiento de modo que no supere el grado y medio sobre los niveles preindustriales, y, por otro, resistir los impactos climáticos que ya hoy son una realidad, pero se espera que se agraven en los próximos años.

 Biden COP El presidente Biden, durante su intervención en la COP26. (EFE)

Aunque ningún país se salva de los riesgos climáticos, las economías de los países del sudeste asiático son las más vulnerables —según la evaluación que la aseguradora suiza publicó en abril— mientras que Estados europeos como Finlandia, Austria, Suiza, Portugal y Noruega, junto con Canadá y Estados Unidos, podrán resistir mejor los impactos.

Lo que está en juego en Glasgow es determinar cómo esos países ricos, mayores culpables y menos afectados por la crisis climática, van a contener el calentamiento al tiempo que costean la adaptación de los países pobres, que han contribuido en mucha menor medida al cambio climático, pero serán sus mayores víctimas.

La carrera climática entre EEUU y la UE

La realidad es que las economías más resilientes son precisamente las que más gases de efecto invernadero (GEI) han lanzado a la atmósfera en la historia de la humanidad: la Unión Europea y EEUU. Ahora ambos compiten en una “carrera climática”, como la describió ayer en rueda de prensa el eurodiputado francés Pascal Canfin, para aportar soluciones con las que contener el calentamiento global y ganar competitividad en mercados emergentes como el de las energías renovables o la movilidad eléctrica.

https___f.elconfidencial.com_original_eb1_90f_459_eb190f45943bb4cb920a319364ae38e0El presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la UE, Pascal Canfin. (EFE)

La UE es una de las pocas partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que ha llegado a la COP26 con los deberes hechos: una hoja de ruta concreta —su paquete legislativo Fit for 55— para recortar sus emisiones en un 55% para 2030 y lograr la neutralidad de carbono para 2050. En la COP26, parte del papel que ha asumido la UE es “presionar en pos de la integridad climática tanto como sea posible” a fin de asegurar, por ejemplo, un sistema de verificación en el conteo de las emisiones.

“No podemos permitirnos acabar la COP26 de Glasgow sin un acuerdo”, aseveró Canfin en referencia al artículo 6 del Acuerdo de París que regula los mercados de emisiones. Uno de los puntos controvertidos de este artículo es que se cierre de manera que la regulación abra la puerta a una posible doble contabilidad en las reducciones de GEI.

https___f.elconfidencial.com_original_7a1_a0d_f9b_7a1a0df9b2e277ab989977b48072c844Mina de carbón en China. (EFE)

Pero EEUU también está adelantando posiciones. En su intervención en la COP26, Biden anunció que su país cuadruplicará su aportación al esfuerzo global de financiación climática. Para 2024, planea poner sobre la mesa hasta 11.000 millones de dólares, de los cuales 3.000 millones apoyarán la adaptación climática en países en desarrollo. A nivel interno, el actual presidente estadounidense lleva meses enredado en complicaciones para reunir apoyos suficientes con los que aprobar su ambiciosa política climática (quiere destinar 555.000 millones de dólares), un objetivo que empieza a verse cercano.

La visita de Obama a Glasgow se produjo apenas tres días después de que la Cámara de Representantes aprobara el regateado paquete de infraestructuras de 1,2 billones ('trillions', en inglés) de dólares con el que Biden pretende vertebrar la transición ecológica del país.

Aun así, Pascal Canfin, que además preside la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, subraya como desventaja la “vulnerabilidad” de la política climática de EEUU, sujeta a un debate mucho más ideologizado que en Europa. “Es importante que en la UE, el Green Deal sea visto como una política no polarizada, que sea apoyada por varios grupos políticos en el Parlamento”, aseguró el eurodiputado, pues eso, argumenta, “ofrece estabilidad”.

A estas alturas de la COP26, Canfin considera “bastante probable” que no haya ningún avance importante por parte del congreso de EEUU que pueda llevar a la adopción de nuevos compromisos por parte del Gobierno de Biden. Sin embargo, hay otra ruta que su administración puede elegir si quiere aprobar políticas climáticas: el decreto ejecutivo. “Eso es lo que esperamos de EEUU, que tome los pasos necesarios, con o sin el Congreso, para llevar a cabo el plan con el que cumplir los objetivos [climáticos]”, indicó el europarlamentario.

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