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El mejor lugar para hablar de la crisis climática es el bar

En la pandemia, sin trabajo, Carmen Huidobro y Belén Hinojar, amigas desde pequeñas, decidieron invertir su tiempo y esfuerzo en un proyecto ambientalista que ya tiene más de 18.000 seguidores en Instagram

Planeta El Confidencial 06 de febrero de 2022
Carmen Huidobro y Belén Hinojar, en Glasgow durante la COP26. (Climabar)
Carmen Huidobro y Belén Hinojar, en Glasgow durante la COP26. (Climabar)

Hace unos cinco años, recuerdo conversaciones con amigos que señalaban: "Estamos en la era de 'lo quiero todo y lo quiero ya', pero pasará pronto, llegarán otros dilemas". Y efectivamente, surgieron otros, pero se quedó y se intensificó este: todo lo que nos acontece sigue siendo para ayer, incluso este reportaje, que quedará caduco en unas horas. Seguimos llegando tarde a todo porque no hay nada que nos dure para siempre, somos incapaces de conservarlo. Excepto las crisis, que parecen eternas, como la climática, que también es la social y económica que nos asola.

 "La crisis climática no es solo medioambiental, también es social y afecta a la vida de todos"

A esta situación de continua inmediatez se le une la sobreinformación, nos llegan estímulos por todas partes desde que cogemos un aparato electrónico al abrir los ojos cada mañana, y somos incapaces, en la mayor parte de las ocasiones, de discernir entre lo que realmente merece la pena nuestro tiempo y lo que solo es una pérdida de tiempo más. Los creadores de contenido tienen mucho que ver con este exceso de ventanas al mundo, y ahí es donde nos cuesta tanto elegir los canales desde los que recibir esa información.

La burbuja 'verde' o 'eco', es de las que más adeptos ha ido ganando a lo largo de los últimos años, pues en la actualidad, casi cualquier cosa es susceptible de convertirse en 'healthy', 'sostenible' o 'ecológico', y nos resulta difícil encontrar un canal en redes sociales que transmita de forma accesible información veraz sobre el medio ambiente, más allá de las principales cabeceras que todos conocemos. Y ahí es donde nace Climabar, precisamente, en un bar, donde todos hemos hablado de estos problemas alguna vez.

La crisis climática, en los bares

Carmen Huidobro, ambientóloga, y Belén Hinojar, creativa publicitaria, son amigas desde la infancia. Ambas se encontraron en la pandemia sin trabajo, y se dieron cuenta de que era el mejor momento para hablar de un tema que les ocupaba muchas horas de conversación en sus cañas precovid, en cualquier bar de Madrid: la crisis climática. "Nos dimos cuenta de que la comunicación climática tenía que cambiar. Por un lado, yo venía del mundo ambiental, y me di cuenta de que el tema del medio ambiente no estaba tan asumido como yo creía. Y Belén, que venía de la publicidad, vio que se estaban pagando unas campañas impresionantes en muchos gremios para hablar de ciertos temas, excepto para los verdaderamente importantes, como esta crisis”, nos relata Carmen.

Entonces llegó Climabar: un espacio en redes sociales donde podemos ver cómo ambas resumen las principales problemáticas que existen sobre el planeta en vídeos que van desde los 60 segundos a los cinco minutos, en los que usan un tono dinámico, lleno de humor negro y mucha ironía, y que suelen grabar cada vez en un bar diferente de Madrid, alrededor de una cerveza, un vermut, o incluso un té. Y es que ya se sabe que con tus amigos en el bar puedes hablar de lo que quieras, incluso arreglar el mundo. O al menos, intentarlo.

El ambientalista imperfecto

Desde el principio, su objetivo ha sido llegar "a los que no están convencidos". Pero ¿de qué nos tenemos que convencer? Según Carmen, "dentro del mundo verde, la gente suele estar convencida, pero a los que no conocen los términos de sostenibilidad o no tienen esa concienciación real sobre el medio ambiente, todo esto no les llega. Es a ellos a quien nosotros queremos y tenemos que llegar". Además, Belén añade: "Para los que no están concienciados, es como si el planeta fuese algo ajeno a ellos, como un animal más que vive con nosotros. Buscamos formas de que esas personas puedan empatizar con la causa. La crisis climática no es solo medioambiental, también es social y afecta a la vida de todos, entonces cualquiera puede y debe hablar de ella".

Es difícil no querer contribuir a la sostenibilidad o a la ecología cuando, por ejemplo, nos enfrentamos al simple hecho de hacer la compra en el supermercado. Casi el 80% de los productos tienen su versión 'eco' y, por ende, son mucho más caros. ¿Es ahí donde empieza la concienciación real? "El problema de la etiqueta de persona 'eco' o 'sostenible' es que, en esos casos, o eres el ambientalista perfecto, o parece que lo estás haciendo todo mal. Hay que romper con esa creencia y comunicar que hay que ser, precisamente, el ambientalista imperfecto".

La crisis climática es la auténtica pandemia

"La crisis climática es la crisis de las crisis. Es un tsunami que se veía venir y del que se nos lleva avisando desde hace años, pero ni aun así espabilamos", afirma Belén con rotundidad. Y es que solemos cometer el error, precisamente por ese continuo bombardeo del que hablábamos, de creer que la crisis climática es solo eso, cosa del clima. Pero nada más lejos de la realidad. Para Carmen y Belén, hay tres grandes temas derivados de la misma: "Los refugiados, que son los grandes olvidados de esta crisis, y es un tema muy gordo; la transición energética y la pandemia en general".

Carmen Huidobro y Belén Hinojar, creadoras de Climabar.Carmen Huidobro y Belén Hinojar, creadoras de Climabar.

Porque aunque hayamos adoptado 'pandemia' como palabro nuevo y asiduo en nuestro vocabulario con la llegada del coronavirus, lo cierto es que estas vienen de lejos. "Las pandemias surgen a raíz de que nos cargamos los ecosistemas del mundo, todo el mundo habla de ellas de repente, pero nadie se preguntaba de dónde venían", relata Hinojar. Carmen, por su parte, suma una problemática más, la desinformación sobre la industria del combustible fósil: "Tienen mucho dinero y mucha libertad para repartir bulos y lavarse la cara cuando, en realidad, son los verdaderos culpables de esta crisis. Ponen el peso en los ciudadanos con eso de 'cómo puedes reducir la huella de carbono' cuando son ellos mismos los que taparon la investigación que apareció en los años 70 que afirmaba que quemar combustible contribuía al cambio climático".

El medio ambiente también tiene 'engagement'

"Creo que lo que nos diferencia es que no juzgamos a nadie. Si lo que quieres es informarte, está bien. Si lo que quieres es tomar un rol más activo, también está bien, todo depende del nivel de implicación que quieras tener en esto", apunta Belén.

En sus canales encontramos vídeos donde comentan la última película de Netflix sobre el cambio climático, donde aconsejan sobre cómo ahorrar en la factura de la luz con el famoso personaje de Pikachu de los años 90 de fondo, o donde relacionan un término tan actual como 'gashlight' con la propia crisis climática. Esta actual y arriesgada propuesta les ha costado alguna crítica, "por parecer que nos tomamos poco en serio" un tema de este calibre. Pero según Carmen, sus compañeros de profesión le suelen felicitar, precisamente por acercar una realidad al público de una manera tan desenfadada, evitando así que se quede atrapada en círculos científicos.

A pesar de que cada una mantiene su trabajo fuera de estos canales, lo cierto es que no han parado de crecer y de moverse. Además de sumar más de 17.000 seguidores en su cuenta de Instagram (y subiendo), en los últimos meses han asistido a múltiples charlas sobre crisis climática y medio ambiente por toda España, y fueron invitadas a la COP26, desde donde cubrieron, con su característico humor, toda la cumbre. Han estrenado un podcast, producido por Ekos Media, donde charlan sobre estos y otros temas, en episodios de 40 minutos y con diferentes invitados. Siempre, claro está, con un vermut delante.

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