497547075dj

Seis rastros del pasado que conservamos en nuestro cuerpo, aunque ya no sirven para nada

Casi todas las partes del cuerpo humano cumplen una función específica. Sin embargo, existen algunas que no tienen ninguna (o casi ninguna) utilidad

Ciencia tecnología e innovación El Mundo Al Instante 27 de abril de 2022
Si un rasgo corporal no molesta, el cuerpo lo conserva a lo largo de su evolución… a pesar de que no sirva para absolutamente nada  Fuente- Dreamstime
Si un rasgo corporal no molesta, el cuerpo lo conserva a lo largo de su evolución… a pesar de que no sirva para absolutamente nada | Fuente: Dreamstime

Aunque es muy común retratarlo como tal, el cuerpo humano no es un reloj. No es una pieza de ingeniería donde todos sus componentes encajan a la perfección y donde todos ellos cumplen un objetivo muy concreto. En realidad, en el cuerpo humano hay algunos elementos que no tienen ninguna utilidad para nosotros. Son vestigios del pasado que han perdurado en nuestros cuerpos… a pesar de los millones de años de adaptación que ha sufrido nuestro cuerpo. Y es que, si un rasgo corporal no molesta, el cuerpo lo conserva a lo largo de su evolución; aunque no sirvan realmente para nada.

A continuación, podrás encontrar una lista con algunas de las partes del cuerpo que podríamos meter dentro de la categoría de “sobras evolutivas”:

Apéndice

Cuando hablamos de las partes inservibles del cuerpo, la primera que se nos suele venir a la cabeza es esta. En varias investigaciones se ha postulado que el apéndice ayudaba al organismo de nuestros antepasados en la digestión de las plantas con una presencia elevada de celulosa; pero que -a medida que nuestra dieta se fue haciendo más y más variada- este órgano fue perdiendo su función. No obstante, también hay una teoría que apunta en otra dirección y que sostiene que -en realidad- el apéndice no es tan inútil como podríamos pensar, sino que sigue cumpliendo una función muy importante como depósito de las bacterias para nuestro intestino.

Músculos extrínsecos del pabellón auricular

Hoy en día, estos músculos solo sirven para que algunos puedan presumir del “talento” de mover las orejas. Más allá de eso, podemos decir que no tienen absolutamente ninguna utilidad. Otros mamíferos utilizan estos músculos para detectar a sus presas y a sus depredadores, y para expresar algunas emociones… pero el ser humano ha evolucionado con un cuello mucho más flexible que el común de los seres vivos, por lo que un sistema para guiar la dirección de las orejas es -simplemente- redundante.

Coxis

Cuando hablamos del coxis, estamos hablando de la última pieza de la columna vertebral, conformada por cuatro vértebras que se han fusionado y que han perdido cualquier movilidad. Es el residuo que ha perdurado después de que nuestros antepasados primates perdieran la cola hace millones de años y se convirtieran en homínidos. En rigor, la “rabadilla” no es una parte del cuerpo humano totalmente inservible; porque ayuda a mantener la estructura de los músculos de la zona. Aunque su impacto es tan pequeño, que podríamos eliminarlo por completo y el sujeto en cuestión no notaría ninguna diferencia sustancial.

Tercer párpado

Todos tenemos un pequeño pliegue en la esquina interna del ojo conocido como plica semilunar. Algunas especies son capaces de empujar y plegar este “tercer párpado” para mantener húmedos y protegidos los globos oculares…. pero no es nuestro caso.

Palmar largo

Es un músculo tan inservible que hay un 10% de la humanidad que ni siquiera lo tiene. Si quieres saber si tu eres uno de ellos, lo único que tienes que hacer es colocar la palma de la mano hacia arriba, y juntar los dedos por la punta en forma de pirámide. Si tienes un músculo palmar largo, este se verá en la muñeca al hacer un poco de fuerza con los dedos. Pero si no lo ves… no te alarmes. A no ser que tengas pensado trepar muchos árboles… no es una gran pérdida.

Músculo Piramidal

Este músculo es -si cabe- más inútil que el músculo palmar largo. Tanto es así que alrededor del 20% de los seres humanos no lo tiene. Está situado en la parte inferior del abdomen y tiene una forma piramidal, y se cree que facilitaba la movilidad y la rotación de los músculos abdominales de nuestros antepasados cuadrúpedos. Pero -a día de hoy- solo sirven para mover la línea del alba… algo que tampoco ofrece muchas ventajas para nuestra supervivencia.

Te puede interesar