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Comer carne e insectos cultivados en laboratorio podría reducir el calentamiento global

Reemplazar los productos animales con los llamados 'alimentos del futuro' reduciría el consumo de agua y tierra hasta en un 80%, concluye un nuevo estudio. ¿Es tan positivo como parece?

Planeta El confidencial 06 de mayo de 2022
El estudio revela compensaciones relacionadas con cada opción dietética, incluidas las veganas, vegetarianas y omnívoras. (EFE-Portugal Bugs)
El estudio revela compensaciones relacionadas con cada opción dietética, incluidas las veganas, vegetarianas y omnívoras. (EFE/Portugal Bugs)

Reemplazar los productos animales con los llamados 'alimentos del futuro' reduciría el consumo de agua y tierra hasta en un 80%, concluye un nuevo estudio. ¿Es tan positivo como parece?

La agricultura es en realidad uno de los mayores contribuyentes al calentamiento global. Por ello, ¿qué pasaría si todos los europeos cambiáramos la proteína de la carne y los productos lácteos por alimentos producidos a través de nuevas tecnologías, como una hamburguesa cultivada en laboratorio o unas tortitas de grillos?

El desafío

Esta es la pregunta que se plantearon los investigadores de Finlandia al comenzar su estudio que ha sido publicado en la revista Nature Food. ¿Conseguiríamos reducir significativamente el calentamiento global?

Dentro de una dieta óptima que satisfaciera las necesidades nutricionales de la población pero que, a su vez, fuese amigable con el medio ambiente, los investigadores descubrieron, a través de modelos informáticos, que si todos los habitantes de Europa reemplazaran la carne (como el pollo y la carne roja) y los productos lácteos con alimentos producidos a través de nuevas tecnologías (como los insectos y la microproteína -un tipo de proteína baja en grasa y alta en fibra derivada de una especie de hongo-) se podría reducir significativamente todos los impactos ambientales. Tanto es así que los humanos podríamos reducir el potencial de calentamiento global y el uso de agua en más del 80%. Reducir el consumo de carne por sí solo fue responsable de un 60% menos de impacto ambiental.

 "Los avances recientes en nuevas tecnologías de producción de alimentos demuestran posibles soluciones para mejorar la sostenibilidad de los sistemas alimentarios"

¿Dispuesto a comer insectos?

La presión sobre el planeta podría disminuir en demasía con esta transformación. Concretamente, los científicos estudiaron el perfil nutricional de algunos de estos productos y observaron tres medidas de presión ambiental: el uso del agua, la tierra y las posibles emisiones de carbono.

“Estábamos interesados en investigar el potencial de estos alimentos novedosos/futuros para reducir los impactos en las dietas integrales en Europa”, dijo Rachel Mazac, de la Universidad de Helsinki, una de las autoras del estudio. “Esto es parte de un conjunto de estudios necesarios para comprender cómo estos alimentos pueden incorporarse más ampliamente a las dietas en Europa. Solo observamos los impactos y las limitaciones nutricionales en dietas muy cambiantes para un menor impacto ambiental”.

 Una nueva investigación descubre que la sustitución de proteínas de insectos por productos animales puede reducir el calentamiento global. (EFE). Una nueva investigación descubre que la sustitución de proteínas de insectos por productos animales puede reducir el calentamiento global. (EFE).

Pero, ¿querrán cambiar los consumidores tan drásticamente sus hábitos alimenticios? Lo cierto es que es una pregunta compleja porque, si bien la agricultura mundial y los sistemas alimentarios, especialmente la producción de carne y leche, representan el 31 % de las emisiones de gases de efecto invernadero (datos de 2021), según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, no todo el mundo se plantea este cambio hacia productos más respetuosos con el clima de una forma tan sencilla ya bien porque lo ven un desafío demasiado importante o simplemente algo inaceptable.

Los resultados de las encuestas de opinión hechas hasta ahora son contradictorios. Además surgen otras cuestiones sobre la mesa si nos planteáramos pasar de las actuales granjas de animales a las futuras granjas de insectos.

¿Riesgos?

La cría de insectos grava el medio ambiente mucho menos que la carne que proviene de animales criados en granjas industriales. Pero, ¿es seguro comer insectos? Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación existen algunos peligros para la seguridad alimentaria. El documento 'Looking at edible insects a food safety perspective' expone los posibles riesgos biológicos, químicos y físicos del consumo de insectos comestibles. Ni qué decir de los riesgos alergénicos, que es un aspecto prácticamente desconocido en este campo. Ante todo, los insectos pueden ser portadores de microorganismos perjudiciales para el ser humano en forma de bacterias del género Staphylococcus, virus como la hepatitis A, plaguicidas, micotoxinas o parásitos, entre otros.

El futuro
En 2050, según las previsiones, habrá 9.700 millones de personas a las que alimentar en el planeta, por lo que, a pesar de ciertas reticencias, está claro que necesitaremos realizar algunos cambios bastante radicales tanto para dar de comer a tan ingente cantidad de población en la Tierra como para minimizar los efectos del cambio climático.

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