497547075dj

La Unión Europea coloca el sol en el centro de su sistema eléctrico

La Comisión Europa ha presentado la EU Solar Strategy: la nueva estrategia para avanzar hacia un modelo energético basado en la fotovoltaica y el resto de las renovables

Planeta El Confidencial 19 de mayo de 2022
La energía solar cobra un nuevo impulso en la UE. (Reuters-David Mdzinarishvili)
La energía solar cobra un nuevo impulso en la UE. (Reuters/David Mdzinarishvili)

La ambición de la transición energética siempre puede ir a más, teniendo en cuenta que el cambio climático ya es una realidad en muchos lugares del mundo. En numerosas ocasiones, Europa es un buen ejemplo de cómo hacerlo. La Comisión Europa ha presentado su nueva EU Solar Strategy —dentro del plan RePowerEU— con la que pretende alcanzar, a falta de la confirmación oficial de la cifra definitiva, los 500 GW de potencia fotovoltaica instalada para 2030, con un hito intermedio de 300 GW en 2025.

Siendo la tecnología de generación eléctrica más barata de la historia reciente, con una caída en el precio del 82% en la última década, la energía solar fotovoltaica, combinada con la eficiencia energética, puede proteger a la ciudadanía de la macrovolatilidad de los mercados actuales y futuros de los combustibles fósiles.

Esa es la principal premisa del nuevo marco estratégico de la Unión Europea, además de dar mayor autonomía e independencia a las diferentes regiones y localidades con el desarrollo de nuevos modelos de negocio y la generación de puestos de trabajo. Es más, prevén que se doble la cifra de 357.000 trabajadores actuales del sector fotovoltaico, directos e indirectos, para 2030.

Múltiples superficies para su instalación

La aceptación social de las renovables se está poniendo en entredicho en muchas partes de la geografía ibérica por la gran cantidad de hectáreas que requieren y que van a demandar en un futuro próximo. Para dar soluciones a este cuello de botella territorial, la UE propone varias formas de innovación espaciales para su instalación. Por un lado, sugiere potenciar el uso de la agrivoltaica, combinando agricultura y paneles en un mismo espacio, y aprovechar sus sinergias. Los Estados miembros deben empezar a considerar incentivos y un marco regulatorio favorable para canalizar las inversiones hacia este tipo de proyectos.

Europa acelera el paso hacia un modelo eléctrico basado en las renovables. (EFE-N. Hall)Europa acelera el paso hacia un modelo eléctrico basado en las renovables. (EFE/N. Hall)

Otra opción es la instalación de paneles en superficies acuáticas, más conocida popularmente como fotovoltaica flotante. La UE quiere que la investigación e innovación se dediquen a desarrollar nuevos amarres, a mejorar la durabilidad de los paneles en medios marinos y a rebajar los costes de mantenimiento. Así mismo, cuando se instalen en embalses con presas hidráulicas —siempre respetando las directrices de la Directiva Marco del Agua—, esto permitirá reducir la evaporación del agua y aumentar la producción total del sistema eléctrico.

La UE no olvida el vasto potencial de las infraestructuras de transporte y el papel de la fotovoltaica en la integración de los puntos de recarga de los vehículos eléctricos. En este sentido, la instalación de fotovoltaica en autovías o zonas cercanas a las líneas y estaciones de ferrocarril debe ser una prioridad, promocionando la interconexión de las diferentes modalidades de movilidad sostenible.

El autoconsumo será el centro del sistema

La ciudadanía, como definen las directivas del Mercado Eléctrico, tiene derecho a comprar, gestionar, vender, generar y almacenar su propia energía. El avance en esta dirección, hasta ahora, ha sido más una utopía que una realidad dependiendo del país en que se analice su transposición. La UE, dentro del plan general, ha elaborado la European Solar Rooftops Iniciative para fomentar el autoconsumo fotovoltaico, sentando las bases de lo que será el futuro cercano de esta tecnología en todos los Estados miembros.

El paquete, que fija finales de 2022 como objetivo prioritario de aplicación, contiene medidas de diversa índole, como limitar a tres meses el periodo máximo de tramitación de permisos mediante la eliminación de obstáculos administrativos. Además, pretende establecer marcos de apoyo para obtener amortizaciones menores a 10 años si se hibrida el autoconsumo fotovoltaico con almacenamiento y bombas de calor.

 Paneles solares para el autoconsumo eléctrico en Alemania. (EFE-S. Steinbach) Paneles solares para el autoconsumo eléctrico en Alemania. (EFE/S. Steinbach)

Así mismo, también busca la promoción de instalaciones fotovoltaicas en todos los edificios públicos antes de 2025, hacerlo obligatorio para todos los tejados en edificios nuevos, garantizar que en los bloques de edificios todos los vecinos pueden ejercer autoconsumo colectivo y priorizar su integración en los procesos de rehabilitación. También fija el establecimiento de, al menos, una comunidad energética en poblaciones con más de 10.000 habitantes para 2025. Según sus cálculos, con la aplicación de la iniciativa se añadirán 17 TWh en el primer año de aplicación, aumentando a 42 TWh para 2025.

Nace la gran alianza solar europea

Aumentar la resiliencia de la cadena de valor fotovoltaica también está en los planes de la UE, disminuyendo la dependencia manufacturera externa y potenciando la producción europea de tecnología propia. A través de la EU Solar Industry Alliance, inciden en unir a las diferentes autoridades, agentes industriales, centros de investigación y otras partes interesadas de la cadena de valor para conseguir nuevas tecnologías más eficientes y sostenibles, coordinando la gestión de las ayudas financieras, tanto privadas como públicas.

Mediante la creación de un fondo de innovación, canalizarán la financiación hacia la mejora en las capacidades de fabricación de la UE de equipos innovadores, con cero o bajas emisiones de carbono, como los paneles solares y sus componentes asociados. Conjuntamente, se tendrán en cuenta los proyectos relevantes que generen cohesión territorial a través del desarrollo local.

Europa también quiere situarse a la vanguardia de la economía circular, promoviendo una mejor y más solvente coordinación en toda la cadena de valor para aumentar la eficiencia en el reciclado y las tasas de recuperación de materiales. Dicha alianza también seguirá la evolución del sector, anticipándose a los cuellos de botella que pudieran provocar las materias primas en un futuro. Estas múltiples y variadas herramientas, iniciativas y alianzas suponen una importante apuesta de la UE que, de implantarse nacionalmente, revolucionará el sector fotovoltaico.

Te puede interesar