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Cepsa apaga la llama de la refinería de Tenerife y avanza inversiones multimillonarias

Este lunes arrancó el desmontaje de la histórica refinería. La compañía estima que en 2025 ya no quedará en pie ningún tanque y aspiran a que en 2030 el suelo que sostuvo la refinería florezca

Planeta El Confidencial 24 de mayo de 2022
Cuatro niveles de la Administración (Ministerio, Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento de Santa Cruz) han tenido que acompasarse con la dirección de Cepsa. (Foto-cortesía)
(Ministerio, Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento de Santa Cruz) han tenido que acompasarse con la dirección de Cepsa. (Foto: cortesía)

Transformar un bosque inerte de tanques y bidones de combustibles fósiles del 'skyline' marítimo de Santa Cruz en un bosque verde y vivo como pulmón de la ciudad. ‘Santa Cruz Verde 2030’, con este (y no pequeño) desafío ambiental, arrancó este lunes por el desmontaje de la histórica refinería de Cepsa en Tenerife, la más antigua de España con casi un siglo de actividad y que se ha quedado encajonada entre edificios residenciales y centros comerciales en la expansión de la capital tinerfeña.

Será una obra compleja y extensa con un cronograma que se prolongará hasta el 2030 para ir reemplazando la vieja refinería -un polvorín junto a las casas- por otro parque de almacenamiento más moderno en el puerto de Granadilla, a unos 50 kilómetros al sudeste y que entraría en servicio en 2025, de acuerdo con los planes de la petrolera española. El desmonte se llevará a cabo en dos fases: comenzará por las unidades no operativas y el proceso de descontaminación del suelo; más tarde, continuará con el reemplazo de los tanques de crudo. De este modo, se recuperarán los 580.000 metros cuadrados para la ciudad enfocados al Atlántico.

"Es un movimiento simbólico e histórico que representa un paso más en el proceso de transformación de nuestro sistema energético", señaló la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, decidida a avanzar "en la descarbonización de la movilidad". Ribera, que felicitó al personal de la compañía, también lanzó un claro aviso a navegantes: “Este acto le marca el camino a otras refinerías y grandes plantas industriales que han quedado incorporadas a la trama urbana. Tenerife es pionero, pero habrá otros procesos parecidos”, avanzó.

Cuatro niveles de la Administración (Ministerio, Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento de Santa Cruz) han tenido que acompasarse con la dirección de Cepsa a lo largo de varios años y una decena de reuniones para acordar el desmontaje de la refinería de Tenerife y la recuperación del espacio. Todos sus representantes presenciaron una maniobra simbólica de desmontaje de un tubo en una refinería que suma un centenar de tanques de almacenamiento, miles de kilómetros de tuberías y que se antoja una pequeña ciudad química con muelles de carga.

Por su parte, el consejero delegado de Cepsa, Maarten Wetselaar, verbalizó "el compromiso de la empresa con las islas", para las que avanza una lluvia de millones en inversiones, y con las energías verdes, que aspiran a liderar a medio plazo apostando en firme por el hidrógeno verde y los biocombustibles.

"La refinería mató mucha hambre"

La impronta de la refinería de la compañía española en las islas es extensa. Tanto es así que, de acuerdo a sus datos, aportan el 65% de la energía al archipiélago, donde también han dejado su huella en puertos, aeropuertos, surtidores y en el alquitrán del asfalto de las carreteras que las unen. Además de la refinería, cuentan con cinco plantas de queroseno para abastecer aviones y otras cuatro de fuel para buques.

La refinería se fundó 1930, esquivando la Ley de Monopolio del crudo (1927) del territorio peninsular y pensando en los tráficos migratorios al continente americano. Además de ser la primera planta de almacenaje de España, también supuso la creación de la propia Cepsa (Compañía Española de Petróleos SA), la primera petrolera. "Mató mucha hambre en Santa Cruz. Durante muchos años fue la única gran empresa y, de un modo u otro, el pan salía de allí", relata un transportista veterano. Hasta tres generaciones de una misma familia se han sucedido trabajando en la misma refinería que vio nacer “a barrios completos, creciendo en servicios y derechos”, destacaba hoy el alcalde de San Cruz.

La ministra elogió hoy la profesionalidad de la plantilla en una tarea exigente por su explosividad y que requiere de una alta cualificación y seriedad. Unas 150 personas trabajan aún en la planta que se va a desmontar en Tenerife y que genera otros 300 empleos indirectos. En los años fuertes, -recuerdan- llegaron a tener puntas de 3.000 operarios. El desmonte no contenta a todos los vecinos de Santa Cruz. "Si ya está contaminado aquí, ¿para qué lo llevan a manchar en otro lado? Esto no reverdece", razonan. La maniobra es ingente, pero ya está en marcha. La compañía estima que en 2025 ya no quedará en pie ningún tanque y aspiran a que en 2030 el suelo que sostuvo la refinería florezca.

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